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Mi prima se viste de novia (Capítulo 17)
Fecha: 01/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... cola. Mientras ella seguía durmiendo como si nada. Si esto no era una adicción, no sé qué lo era. Al abrir el ventanal que daba al balcón para ventilar un poco el ambiente, me di cuenta que ya era de día. Estaba por mirar la hora, pero no quise ni saberlo. No hacía falta. Realmente no importaba. Fui al casino a cambiar la ficha, sumé el efectivo a la plata que había en el balde y conté en total 18.600 dólares. Una locura. ¿Con qué cara me referiría, de ahora en más, a mi prima como a una puta barata? Al saber ahora lo que valía ese culito de costado que tenía enfrente, me lo fui a coger de nuevo. Pero ahora sabía que eyacular sería prácticamente imposible, por lo que guarde los forros con la leche de los viejos y la plata en un cajón, y me acosté a su lado, con el pito adentro del ano abierto de Julia y me dispuse a dormir. Para bombeárselo cada tanto y cuando se me daba la gana. Como se debe hacer con las putas, aunque sea caras. No sé cuánto tiempo pasó, pero esta vez me desperté antes que mi prima llegase a poner su boca en mi entrepierna. Vi que le costaba moverse pero incluso haciendo bastante esfuerzo por el dolor, con movimientos fragmentados, de a poquito y paso a paso logró ubicarse para chuparme la pija. A esa altura no sabía si me gustaba más a mí o a ella el despertarme así. -Se ve que aprovechaste –me dijo cuándo la tomé de la cabeza –Es impresionante el gusto a culo que tiene esta vez. -y sonriendo se la volvió a tragar toda para lamerla ...
... entera. Llevé mis manos a la nuca y me dispuse a disfrutar un rato de la mamada que estaba recibiendo. A escuchar los sonidos guturales que salían de su garganta. A sentir mi sangre hirviendo de perversidad al pensar que mi prima todavía no sabía que en verdad había aprovechado medio contingente de jubilados. Todavía no tenía ni idea de lo que había trabajado con el culo. Ni siquiera imaginaba el desayuno que le había preparado, esperando ansioso en el cajón. Cuando la quise sacar para que venga a montarme con la concha, me mando al carajo. Casi ofendida me explicó que quería pija en la boca y nada más. Que si me había quedado con ganas de concha, el pelotudo era yo por haberle roto tantas veces el culo y nada más. Que me joda ahora. Que ella me iba a chupar la verga, a tragarse la leche y seguir chupándome la pija mientras veía el video. Que la conchita quedaba en pausa. Volvió a mandarme al carajo cuando le acabé a los cinco minutos. Y me cacheteó la mejilla con la mano que estiró desde mis testículos para hacerme saber que debía haber aguantado más tiempo para saciar su sed de pito. -¿Podes ser tan gil? –me preguntó, riéndose mientras recibía las escasas gotas de semen en la boca. Me encantaba que se ría con el pito adentro. Esos movimientos de su garganta productos de la risa rozándome la chota y el aire caliente de su aliento saliendo de golpe, eran una bendición extra. -Te digo que quiero pija y ya me lecheas. –continuó– Date vuelta que te chupo el culo ...