1. Mi prima se viste de novia (Capítulo 17)


    Fecha: 01/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos

    ... se me ocurrió una forma de cobrarle al tucumano.
    
    Ahora penetrándole el orto de manera bestial, la saque apenas para eyacularle un poco dentro y el resto en sus nalgas y el agujero del ano, pero por fuera. Una buena cantidad de leche le recorría hasta por los muslos en el momento en que decidí ir a abrirle al primero que había vuelto.
    
    En el camino encontré un balde, de esos que se usan para mantener fresco a un buen champagne y lo apoyé sobre el mueble que estaba al pie de la cama, al lado del trípode con el celular de Julia filmando todo.
    
    Era el tipo de Merlo. Tenía en su mano una bufanda y la billetera. Tuvo que volver a irse porque se había olvidado los forros.
    
    Creo que es necesario en este punto aclararles un par de cosas que quedaron pendientes. Mi prima estaba tomando pastillas anticonceptivas, pero no era por eso que cada vez que me la cojía, podía hacerlo sin preservativo. Era porque los dos nos conocíamos bien y teníamos bien en claro que ninguno tenía enfermedad alguna capaz de contagiarnos mutuamente. Las píldoras sirven para no tener hijos indeseados, pero sólo el preservativo sirve, además, para no contraer enfermedades.
    
    Siento el deber de escribirlo, porque esto puede estar leyéndolo alguien que no lo sepa, y es muy importante.
    
    Y ya que está, aprovecho para remarcar que lo que se transmite en una relación sexual es el virus del HIV, no el SIDA. Eso es una enfermedad que produce dicho virus. No todo el que tenga el virus HIV, tiene SIDA. Y se ...
    ... contagia por el semen y la sangre. No por la saliva. No sean giles de no tomar un mate o tener miedo de besar a alguien con HIV, o darle la mano o un abrazo. Sólo estarían causándoles una enfermedad peor, que es el estigma social que la infección trae a su alrededor. Sepan también que según la Organización Mundial de la Salud, la forma, por lejos, más frecuente de contagio, es por relaciones sexuales sin protección entre un hombre y una mujer. No vuelvan a decir nunca más que es una enfermedad de homosexuales, como se decía muchos años atrás. Es totalmente incorrecto. Y siempre, pero siempre cojan con forro. Al menos que sea con Julia, que ya sé que no tiene ninguna enfermedad de trasmisión sexual. O alguna de sus primas o primos, que con total seguridad sepan que tampoco tiene. O una pareja en quien confían.
    
    Por más que tenga la guita del mundo en su bolsillo, el que se olvidaba los preservativos debía ir a buscarlos, no importa cuantas veces sea necesario. Era la única regla que mi prima me había pedido: que la cuide.
    
    Un rato después, ya estaban los siete. Algunos cubrían sus caras con bufandas enrolladas, otros con máscaras que habían comprado para una fiesta del barco. Sin preguntarme nada, comenzaron a dejar dólares en el balde del champagne. Y los celulares a un costado.
    
    Al ver al tucumano un poco preocupado le indiqué con firmeza que elija a alguno de los otros hombres del cuarto. Sin saber a dónde quería llegar y dudando un poco, escogió a un brasilero.
    
    -Ahí ...
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