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Una joven pasa una tarde inolvidable
Fecha: 03/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... cuello, le metió la lengua en las orejas, le mordió los lóbulos y le soltó las manos para ir desabrochando su blusa blanca, sin dejar de besarla en la boca. Después le quitó el sujetador y vio sus tetas, unas tetas, grandes, duras, redondas, con tremendas areolas oscuras y gordos y tiesos pezones. Se las comió con hambre atrasada mordiendo los peones. Después le quitó la falda negra y las bragas. Besó y lamió su piel color canela desde las tetas al interior de los muslos. Le abrió el coño con dos dedos. Estaba mojado. Lamió un labio, el otro, le metió la lengua en la vagina, le lamió el clítoris... María, se derretía. -¡Oooo! Sigue, cariño, sigue. Era su casa, eran sus leyes, Pedro, sacó la polla empalmada. (Un pepino de cuidado) Cogió a María por la cintura, la quitó de la cama, la arrimó a la pared, le acercó el pepino al coñito, y se lo enterró. María, rodeando el cuello de Pedro con sus brazos, lo comió a besos. Pedro la folló con maestría, la maestría que da la experiencia. Unos minutos más tarde, María, le decía: -¡Me voy a correr! Pedro, la echó sobre la cama, la levantó por la cintura con las dos manos. Metió la cabeza entre sus piernas. Metió todo el coño empapado en la boca. Le metió la lengua dentro y se lo folló con ella... Y María, María le dio la cremita de una inmensa corrida mientras gemía y se convulsionaba. Al acabar de correrse, Pedro, cogió unas esposas en un cajón de la mesita de noche y la esposó a la cabecera de la cama. Se estaba ...
... desnudando cuando se oyó una voz femenina que decía: -¿Estás en casa, Pedro? -Aquí, Sandra. Sandra, era una joven de 23 años, morena, de ojos azules, cabello muy corto con tetas medianas y cuerpo de modelo... Era nuera de Pedro. Al llegar a la habitación y ver lo que se cocía, le preguntó: -¿Quién es el caramelito, Pedro? -Eso que importa. ¿Quieres chuparlo? -Quiero. Sandra fue junto a María, que le dijo: -¡No me toques, guarra! Sandra le cogió la cara con las dos manos, le dio un pico y después la besó con lengua. -Tu boca sabe a canela, caramelito. A María le había gustado el beso, tanto le gustara que su coño se abriera y cerrara varias veces mientras Sandra la besaba, pero le gustaba hacer teatro, por eso le dijo: -¡La tuya sabe a excrementos, cerda! A Sandra no le gustó lo que le dijo: -Quítale una esposa, Pedro. Pedro, le quitó un de las esposas, Sandra, sacó una de sus chanclas de goma, y le dijo: -¡Ponte a cuatro patas o te dejo las tetas cómo chuletas de ternera. María era echada para delante. -¡A mí no me asustas, perra! Le cayó un chanclazo en una teta. -¡Plasss! Le dolió, María miró a Sandra con odio. -¡Cabrona! Le dio, suave y de teta en teta. A María le gustaban los chanclazos (eran cómo caricias rudas), pero quiso saber si le gustaría más lo que le haría al ponerse en la posición del perrito, e hizo que se rendía. -¡Para! Tú ganas. Se puso a cuatro patas. Sandra, le dijo a su ...