1. Paula


    Fecha: 03/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Chrom, Fuente: CuentoRelatos

    ... sentí que era una persona especial que merecía la pena conocer realmente. Por su forma de ser, me sentía muy cómodo con ella a pesar de la diferencia de edad, casi el doble, y poco a poco forjamos una gran amistad.
    
    Una vez terminadas las prácticas, apenas supimos el uno del otro hasta un año y medio después, momento en el que quedó una vacante en la empresa. Estando su nombre el primero de la lista de futuros candidatos, no tardaron en llamarla ofreciéndole el puesto de trabajo.
    
    El azar se alió conmigo y para que se pusiese al día con el trabajo y cogiese experiencia, nos pusieron a trabajar codo con codo durante dos meses.
    
    Dos meses que nos supieron a poco. Lo digo en plural, porque creamos tanta complicidad entre nosotros, que no era raro el día que no terminábamos tomando algo después de trabajar poniéndonos al día sobre nuestras respectivas vidas fuera del mundo laboral y nos inundábamos a mensajes sin importarnos el momento del día.
    
    Como os he dicho, entre nosotros éramos sinceros al 100% y un día, en un arrebato de sinceridad, o queriendo gritar al mundo lo que tanto tiempo había permanecido en silencio, le hablé de mi "otro yo". Paula, lejos de asustarse, juzgarme o mirarme con otros ojos, como tanto me temía, simplemente se quedó mirándome y me pidió que le contase más sobre mi "otro yo".
    
    Mi otro yo, mi pasado, lo que siempre había escondido de mi, incluso a mi mujer, era que fui, soy y seré DOM, es decir, que pertenecía al mundo del BDSM. Le expliqué ...
    ... que el BDSM es un "mundo" muy extenso, donde caben un sinfín de variantes, y que personalmente disfrutaba encontrando los límites de mis Sumisas, disfrutando ambos del camino hacia el conocimiento personal.
    
    Le conté que desde que empecé a salir con mi mujer, decidí cambiar, un poco al menos, y que desde entonces, únicamente ejercía como Amo virtual y de cómo libero mi mente escribiendo relatos eróticos.
    
    Viendo su cara de sorpresa ante esta última afirmación, le explique un poco más sobre mí y le hablé de CHROM, antes CORN, mucho antes… da igual cómo me hiciese llamar mucho antes. Finalmente, para que se hiciese una mejor idea de lo que le estaba hablando, le mostré todos los relatos que había publicado anteriormente en esta misma página.
    
    Para cuando quise darme cuenta, esa complicidad, esa libertad de ser yo mismo, el no necesitar "esconderme" provocó que mis sentimientos hacia ella cambiasen y terminé enamorándome perdidamente de ella.
    
    Nos habíamos prometido que nunca, jamás, nos mentiríamos y que siempre nos diríamos todo sin miedo a ser juzgados por el otro, así que un día, mientras tomábamos un café después del trabajo, me sinceré y le conté lo que sentía por ella. Paula, comenzó a sonreír al oír mi confesión y acercándose a mi oído me susurró que ella sentía lo mismo por mi.
    
    Desde ese día, se puede decir que todo cambió, aunque seguíamos con nuestras respectivas parejas, sabíamos lo que sentíamos el uno por el otro y sin hablar, nos decíamos todo con mil ...
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