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Luisa la esposa de Carlos: Nos descubren
Fecha: 03/03/2022, Categorías: Infidelidad Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
Luisa me tenía a sus pies, la sensual esposa de Carlos y yo vivíamos una relación prohibida y aunque yo tenía una relación liberal, no quería que Lety se enterara de eso, ya que consideraba a Carlos como un hermano para nosotros, así que no quise jugarle al chingón y mejor decidí guardarlo en secreto. Nos mandábamos mensajes calientes, yo me tomaba fotos jalándomela o durísimo para ella y ella me mandaba arocas fotos sugestivas y enseñándome su delicioso cuerpo. Unas semanas después de nuestro encuentro, quedamos de vernos en un hotel por Zaragoza, muy lejos de casa, para que nadie nos viera. Yo llegué puntual y unos minutos depuse llego Luisa, con un sensual minivestido color negro que mostraba sus sensuales y deliciosas piernas. L: ¡Te ves espectacular bebe! LSA: ¡Gracias, me lo puse para ti! Saque una botella de ron y brindamos por la aventura que teníamos, ella muy coqueta bebía su copa de forma sugestiva provocando mis emociones, yo acariciaba sus piernas y la abrazaba, su olor me tenía idiotizado, era la primera vez que la iba a disfrutar enterita y sin prisas. Después de brindar puse música de jazz, el saxofón era un complemento perfecto para lo que se venía, comenzamos a besarnos, lo hacíamos apasionadamente, ella comenzó a sobarme la verga por encima de mi ropa y yo acariciaba sus deliciosas tetas que tanto me gustaban. Pasamos del beso entre la mejilla y boca a devorarnos como dos hambrientos de carne, ambos acostados manoseábamos nuestros ...
... cuerpos y lanzábamos exclamaciones de placer. Comencé a quitarle su ropa, lo cual fue fácil ya que ella llevaba solo ese vestido, su brasear y su tanga, se veía maravillosa la acosté en la cama y le quité su ropa interior dejándola desnuda, con mi lengua recorrí cada parte de su hermoso cuerpo. Me detuve en su rica vagina depilada y lista para mí, estaba húmeda y olía fenomenal, puse mi boca en sus labios y los probé, tenían un sabor a sal de mar, abrí poco a poco su vagina y comencé a meter mi lengua, succionaba y me tragaba sus fluidos, su clítoris ya estaba hinchado, parecía que estallaría, enrolle mi lengua y metía y sacaba con fuerza, rosaba su clítoris y Luisa solo se retorcía al sentir mi lengua en su rica vagina. LSA: ¡Ah, que rico, uhm!! L: ¡Hermosa!!! ¡Sabe a gloria! LSA: ¡Méteme toda tu lengua, uhm!! L: ¡Como digas cariño! Estuve dándole un buen sexo oral, tan rico que ella no pudo más y termino sacando fluidos y teniendo un orgasmo, al parecer no le habían comido la concha como yo y por eso llego al clímax solo con mi lengua. Mientras ella estaba acostada y con espasmos, yo empecé a desnudarme, tire mi ropa y saque mi verga durísima y húmeda por lo excitado que estaba, ella me vio y se sentó en la cama, yo me puse frente a ella y comenzó a besarme el pene, me besaba el glande, luego pellizcaba mis bolas para después morderla, juagaba con mi prepucio, lo mordía y luego metía mi verga completamente a su boca, yo sentía sus anginas, pero Luisa ...