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Viernes, 14 de junio de 2019
Fecha: 04/03/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
No sabía qué hacer este viernes. Como de costumbre me arreglé con un short, una camiseta y unas chanclas y me fui a mi playa favorita. Dejé el coche en el aparcamiento, cerca de la playa y, saqué mi pareo que siempre llevo alguno en el coche y me fui al mar. Me saqué mi ropa y lo primero echarme un rato al agua, nadar hasta la boya y regresar sin prisa para no cansarme demasiado. El mar estaba extraordinariamente bien, calmado, el agua no estaba ni tibia, sino muy buena para refrescarse y el sol comenzando a calentar. Me eché sobre el pareo y pretendía dormir, lo que era imposible porque el sueño no llegaba. Tengo que decir que siempre voy a la playa nudista, porque es más tranquila y porque me va la «life philosophy» del nudismo. Se me acercó alguien, no hice caso y me llamó: β ¡Jotapé! β ¡Hola, Nacho! ¿Dónde estabas? β Ahí mismo, te he visto entrar y no te conocía y me dije: «un tío bueno, por fin, ¡a por él!» Me reía porque Nacho siempre dice cosas así. β Te estaba mirando cómo nadabas y no he perdido ojo, pero no podía distinguir si eras tú. Me he dado cuenta cuando ya salías y te has acostado. Pensaba si venir o no a molestarte. β Hombre, nos conocemos, ¿no? Se fue a donde estaba, recogió sus cosas y se puso a mi lado. No tardó en hacer de las suyas que no es otra cosa que, dado que este Nacho es un «toca-pelotas», pues eso hacía, tocarme las pelotas para excitarme y hacerme meter las ganas en mis huevos. Lo miro y estaba super empalmado. Nos ...
... metimos en el agua para que se calmara, pero cuando ya estábamos en el punto en que el agua nos llegaba a los hombros, Nacho me abrazó y comenzaron nuestras pollas a tocarse una a la otra y le dije: β ¿Tienes ganas de follar? β Sí. ¿Por qué? β Vámonos, alma mía; vamos detrás de esas dunas, allí es donde folla la gente, me das un aventón, luego me la chupas y regresamos como nuevos. Salimos del agua y nos fuimos detrás de las dunas, nos besamos un rato por iniciativa mía para secarnos y tumbarnos sobre fina arena de la duna. β Nacho, yo aguanto, sé que tú no, así que me follas primero tú a mí y luego me das gusto con una magistral mamada para que me corra. Me puse en cuatro porque aún tenía algo de humedad, abrí mi culo con las manos y le dije: β Anda, métela, gritaré, pero aquí nadie oye nada. Sabía por otras veces que su polla pasa fácil por mi agujero, es larga pero muy delgada. Así que comenzó a meterla y le ayudé yo con un retroceso de culo. β Folla, folla, ¡fóllame, cojones! Inició su vaivén, a mí me entraba el gusto, pero sabía controlarme y pude hacerlo porque también sabía que Nacho se vendría de inmediato y así fue. Me llenó el culo de leche y le dije: β Ahora me la chupas. Me tumbé sobre la arena de espaldas y abrí mis piernas extendiéndolas. Se puso de rodillas y estuvo un rato largo dándome gusto. Mamaba sin mucha gracia, pero el placer es el mismo y me vine sin avisarle para echársela toda en su boca. Tragó leche y dijo: β ...