1. Viernes, 14 de junio de 2019


    Fecha: 04/03/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... ¡Joder! Nunca había probado tu leche, está buena, más dulce que el agua de mar.
    
    — Es la calidad, hombre, —dije cachondeándome de él.
    
    Corriendo regresamos al mar para lavarnos, sobre todo yo que se me escapaba el semen de Nacho por mis piernas. Nadé, pues Nacho solo se baña, pero no sabe nadar, y volvimos a tumbarnos.
    
    — Jotapé, ¿cuántas veces puedes aguantar una polla en tu culo?
    
    — Por mí, sin parar.
    
    — Es que me vuelve a apetecer…
    
    — Vamos allá.
    
    Eso hicimos por segunda vez y todavía me hizo otra invitación antes de irnos.
    
    — ¿Vienes está noche?, —preguntó Nacho.
    
    — ¿Dónde?
    
    — Primero hay castillo de fuego y luego ese grupo de rock erótico.
    
    — No sé, igual me acerco pero solo al musical, quizá hay menos gente.
    
    — Si vas me avisas, igual hay plan.
    
    Llevaba idea de no ir y no tuve necesidad de avisar, pero a medianoche escuché los truenos del castillo y decidí ir a curiosear el musical.
    
    Llegué y había mucha gente. Demasiada para mi gusto. Poco a poco me hice un espacio para ponerme en primera fila. Al poco rato ya había una segunda fila de gente. Agradecí a mi voluntad haber llegado tan pronto porque así obtendría mi beneficio. Detrás de mí se colocó un chico fortachón que con el movimiento de la gente rozaba con mi cuerpo, sobre todo con mi trasero. El recinto se llenó de gente y todavía faltaban como unos 20 minutos para que comenzara el musical. Conforme llagaba gente, se notaban los empellones que iban dando, difícil mantenerse quieto.
    
    A ...
    ... medida que la multitud crecía, la gente comenzó a acercarse más y más al escenario. Cuando los de atrás empujaban, el chico fortachón que tenía detrás de mí presionaba su polla contra mi trasero. Mientras esto continuaba por unos minutos, sentí que su polla se ponía cada vez más difícil de esquivar, se notaba lo erecta y buena que estaba cada vez que presionaba contra mi culo. ¡Joder, me sentí bien! Él supo que me encantaba, así que siguió presionando más y más contra mí.
    
    Su polla era gruesa y larga. Justo antes de la canción final, presionó fuerte y largo y gimió profundamente. Se encendieron las luces públicas y mi misterioso guardaespaldas caliente desapareció en la multitud de personas. Yo estaba molesto. Mientras caminaba de regreso hacia mi casa despacio y pensativo, noté la cantidad de gente que iba saliendo del recinto y se iban a la zona de aparcamiento donde había una larga fila de vehículos que intentaban salir de allí. Me quedé esperando un rato mirando que la gente que caminaba no dejaba avanzar a los coches y los conductores daban al claxon por gusto, porque nadie les hacía ni puto caso. Esa noche era muy calurosa y agradecí haberme puesto en short jean y una camiseta de tirantes con espalda de nadador, así que me paré en la acera para ver aquel espectáculo de la selva humana, me apoyé sobre la pared y me saqué del bolsillo un chicle para mascar. Los coches pitando, la gente levantando el dedo «que te den», el dedo medio hacia arriba con lo que yo me partía ...