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Mi padre, nuestro amo (y capítulo 4) La normalidad
Fecha: 04/03/2022, Categorías: Incesto Autor: cleversex, Fuente: RelatosEróticos
... un mexicano y papá se sentó a un lado de la mesa y nosotras al otro lado. Colocó la camuflada cámara de tal manera que enfocaba por debajo de la mesa hacia nuestros húmedos chochitos. Nosotras nos despatarrábamos descaradamente mientras reíamos sin parar. Incluso Yoli se vino arriba y se metió un ¡bote de Ketchup!. Papá y yo flipabamos. ¡Joder con la enana! Aunque ya no era tan enana porque en estos meses había pegado un estirón importante, por eso habíamos salido a comprar ropa, entre otras cosas. El regreso a casa fue apoteósico. Yoli se había llevado el bote de Ketchup, y mientras se masturbaba con el, yo le chupaba la polla a papá mientras conducía. —Déjalo que nos la vamos a pegar, —me dijo apartándome con suavidad. Cuándo me senté bien metió su mano entre mis piernas y empezó a acariciarme el chocho. Mientras mi hermana gemía y gritaba en el asiento de atrás, yo lo hacia en el de adelante: ¡vaya par de salidas! Llegamos a casa y subimos al dormitorio dejando la ropa por el camino. Desnudas nos tumbamos en la cama y mientras papá se desvestía, nosotras nos empezamos a comer los chochitos. Nos puso de lado para que siguiéramos y se la metió a mi hermana por el culo. Unos minutos después se salio y acercándose a mi trasero me penetró a mi también. Así estuvo bastante tiempo porque cuándo notaba que se iba a correr se retenía y volvía a empezar. Nosotras estábamos cómo locas. Finalmente, salio de la cama, se sentó en el sillón y nos llamó, Solicitas, cómo perras ...
... obedientes acudimos y nos arrodillamos entre sus piernas. —Vamos a ver cual de las dos se gana mi leche, —las dos empezamos a pugnar por chuparle la polla hasta que finalmente ni hermana me ganó y papá la llenó la boca con su esperma. Yoli le enseño la boca y papá la dijo—: tu has ganado mi amor, pero compártelo con tu hermana. Sin dudarlo, Yoli empezó a morrearme mientras la leche de papá pasaba de una a otras. A las pocas semanas y también coincidiendo con un sábado, fuimos a una gran superficie especializada en cosas de hogar y jardín. Queríamos cambiar los sillones del porche trasero que da al jardín y a la piscina. Tenían muchos años y ya estaban mal. Papá eligió uno que estaba en Getafe, muy retirado de nuestro domicilio en la zona oeste de Madrid. Papá nos dejó elegir nuestro vestuario. Para la ocasión me vestí con una falda corta de color blanco y un top del mismo color que dejaba al descubierto mi vientre plano y un poco musculazo. Para los pies elegí una sandalia con un poco de tacón. No es que yo lo diga, pero estaba sexi y espectacular. Por supuesto no llevaba ropa interior. Mi hermana llevaba un vestidito corto, muy fino, de color rosa claro, con tirantitos que cuándo se ponía ante el sol materialmente se quedaba desnuda. Para los pies eligió unas chanclas de tono parecido. Papá cuándo nos vio se quedó sin respiración. Al mismo tiempo las dos nos subimos la ropa enseñando nuestros perfectamente depilados chochitos y para que viera la ausencia de ...