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Inimaginable fantasía cumplida.
Fecha: 05/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... habitual en un sábado noche. Me levante temprano, me fui a montar un rato en bicicleta y a la vuelta, estando en la ducha, se me ocurrió ir a ver a Ximo y Pau. Al llegar al chalet vi que tenía buena pinta, no se veía algo enorme. Toque el timbre y vino a abrirme Ximo, que nada más verme puso una sonrisa enorme y me hizo pasar. Era más grande de lo que pensaba el chalet, pero el tamaño justo para poder llevarlo uno sin necesidad de tener que contratar jardineros ni historias. “Me vienes que ni pintado. Ahora mismo estaba peleándome con un montón de papeleo” me lo decía mientras nos metíamos dentro de la casa. Iba como una metralleta, pasando de un asunto a otro, de los problemas que tenía, se le veía preocupado. No me dio tiempo ni a preguntar por su mujer, me puso una silla junto a su mesa de ordenador. Solo paro cuando le llamaron al móvil. Mientras me quede mirando un collage de fotos que tenía y al ir a mirar la maqueta inmensa de un barco antiguo, pase por el ventanal que daba a la piscina y me quede de piedra. Estaba Pau completamente desnuda, tomando el sol. Estaba boca abajo y se veía su espectacular culo. Me quede embobado y así estaba cuando ella fue a cambiar de postura, miro hacia la casa y me aparte, no sabía si me había visto o no. Al rato volví a mirar y estaba boca arriba, posiblemente no me había visto, eran unas tetas que de chavales hubiéramos dado cualquier cosa por verlas, eran apoteósicas. Demasiado grandes y aunque el cuerpo guarda una línea ...
... perfecta, las tetas las tenía caídas porque era imposible que ese volumen se mantuviera mínimamente erguido. Una vez que Ximo acabo de hablar, nos pusimos a revisar todos sus papeles. No había mucho problema, el mayor problema estaba en su desorganización. Fui dividiendo su papeleo en montones, para poderlo escanear, se lo explique y me dijo que no tenía escáner. Le pregunte si tenía por lo menos archivadores o carpetas. No tenía nada de nada. Pero me dijo que había un Carrefour cerca y que estaba abierto, que iría a comprar archivadores. No me dio tiempo a más. Salió a decírselo a su mujer, volvió, cogió unas llaves y se fue. Mire de nuevo por el ventanal y me lleve una desilusión, Pau estaba con un bikini. Regrese al ordenador y estuve viendo los correos que me dijo que viera, que iban sobre avisos que le habían mandado. En varios de ellos hacían referencia a uno importante, que no había visto ni en la documentación física ni en los correos. Así que me puse a revisar sus correos. Lo encontré y lo imprimí. Pero buscando ese correo hubo uno que llamo mi atención, porque ponía “facturación pendiente”. Lo abrí y no era nada relacionado con el trabajo. Era un correo donde venia la dirección del correo remitente y lo que supuse que era la clave. También venia un Nick, que fue lo que me llamo poderosamente la atención, “maridomorboso…” y una clave. Pero no ponía a la web que pertenecía. Podía ser una página de contactos, un chat, la tecnología no era lo mío. Todo eso había ...