1. Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (20)


    Fecha: 06/03/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... sexual a su sobrino, importándole bien poco que su hermana estuviera presente y le preguntó— ¿Qué crees que pasó, Sergio?
    
    La voz de Carmen sonó de lo más fiera, una cazadora viendo al joven cervatillo amedrentado y listo para ser devorado. La mujer notaba la tensión del chico, estaba al borde de la locura, podía sentirlo en la burbujeante agua. Aquella situación le estaba calentando a rabiar, solo la detenía la presencia de su hermana. El joven no respondió, solo se volvió a sujetar el pene bajo el agua y movió los hombros. Pero ambas mujeres esperaban una contestación.
    
    —Os lo… Os lo folla… —llegó a decir el joven casi con toda su fuerza de voluntad, dedicándole una mirada tímida a su tía.
    
    —Nooo —su madre le cortó algo apresurada y con una mano sujetando su pecho que por un momento se había agitado— hijo, ¡qué lanzado!
    
    —Sergio que mala impresión tienes de nosotras. —el joven pensó que la maldad de su tía no conocía límites— Nos metimos en el coche rápidamente con su ropa y le hicimos que anduviera desnudo una buena parte hasta el pueblo. Creo que nos odió una temporada, pero no se lo dijimos a nadie.
    
    Ambas explotaron en carcajadas incontenibles ante la perpleja mirada de Sergio. El joven las observaba atónito mientras su mente le lanzaba un reproche “¿qué te crees que son tu tía y tu madre? ¿Dos actrices porno y su vida una película?”. Aunque tuvo que añadir “eso si… menudas cabronas…” para acabar sonriendo y negando con la cabeza.
    
    Las mujeres ...
    ... detuvieron sus carcajadas, mientras el joven las miraba todavía incrédulo. Se sirvieron otra copa más. Mari había perdido la cuenta, pero se notaba muy alegre y atrevida.
    
    —Fuimos crueles… —no se le borraba la sonrisa.
    
    —Podíamos serlo, cielo, éramos tan guapas… tan sexis… lo podíamos todo. —Carmen se encontraba evocando recuerdos cuando preguntó— ¿Te acuerdas que le dijiste cuanto te quitaste el sostén?
    
    —Sí… es que no paraba de mirármelas y yo era una niña. —asintió algo avergonzada. Aunque tantos años atrás no tuvo la más mínima vergüenza— Me las levanté y solté un “libres y liberadas” ¡Jesús, tenía 16 años!
    
    Ambas volvieron a reírse sin parar, mientras Sergio no daba crédito a la historia que escuchaba. No se imaginaba a su madre calentando a un chico, además mayor que ella… y menos, enseñándole los pechos. Aunque por otro lado, a una parte de su cuerpo que reptaba sigiloso por el muslo derecho, la historia le parecía encantadora.
    
    —Es que cuando están liberadas, es mucho mejor —dijo en todo neutro Carmen, mientras alzaba su copa y su hermana la seguía brindando en mitad del jacuzzi.
    
    —Hace tanto que no me quedo en toples… —ambas se habían olvidado del joven— y mira que en el río casi siempre que estábamos solas lo hacíamos… incluso alguna vez en compañía.
    
    —Qué raras éramos para aquella época. Oye, mejor recuperar las viejas costumbres ¿no? —preguntó Carmen sonriente y con un movimiento de cejas alentó a su hermana. “¿Qué quieren hacer…?” Pensó Sergio sumamente ...
«1...345...9»