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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (20)
Fecha: 06/03/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... más profundo de su conciencia, seguramente supo al instante que es lo que realmente ocurría. Sabiendo de antemano que su hijo no quería que viera aquello, o quizá Mari realmente no tenía ni idea de lo que sucedía. Por simple curiosidad, cuando escuchó como de los labios de su hermana salía semejante palabra dicha con tanta intensidad, comenzó a girar su cabeza hacia la dirección de Sergio, con toda la inocencia de su mente. Estaba a punto de divisar a su hijo. Carmen se dio cuenta, aunque era demasiado tarde para hacer algo. Los ojos de Mari se fijaron en el joven, estaba de pie, no había nada que llamara su atención, era el mismo Sergio de siempre o no… —¡DIOS…! —salió de su boca, justo cuando el tremendo bulto de su hijo llamó su atención. Para después notar las manos de su hermana tapándole la visión— ¡… MÍO! Con las suyas propias, giró la cabeza y también se tapó los ojos. “¿Qué es eso? ¿De verdad, era… era… su… polla?”. El corazón le latía a mil por hora, estaba atorada y la respiración se le aceleró. Sus ojos habían hecho contacto con un bulto enorme, casi temible. El bañador pegado debido al agua le hizo ver lo que su pequeño guardaba casi a la perfección, observando como la punta, por milímetros no escapaba por uno de los lados. —Lo siento… —escuchó la voz de Sergio mientras unos pasos rápidos salían del baño y luego de la habitación. Separó sus manos y las de su hermana y ambas se miraron durante unos segundos hasta que escucharon la puerta del cuarto ...
... de su hijo cerrarse. El silencio entre ellas se cortaba, alguien tenía que decir algo. —Lo has visto ¿verdad? —preguntó Carmen, algo obvio. Su tono denotaba preocupación, era sin duda algo impactante para una madre ver así a su hijo. Mari asintió. No sabían que decir, era una situación de lo más extraña, habían visto el pene tanto a su sobrino como a su hijo, aunque Carmen ya lo observó y probó con anterioridad. Se tenía que hacer la tonta, sin embargo, no sabía que decir, prefería que Mari fuera la que hablara, para algo era su madre. Esta se llevó una mano al pecho notando su corazón y su respiración desbocados de tal manera, que sus duros pechos estaban fuera del agua. Pero no le importaba, eso era lo de menos, miró a su hermana para decirla. —Perdona… me ha sorprendido… —resopló y añadió— es que no me esperaba eso… fue sin querer… te oí y… y… me siento incluso mal. —Tranquila, cariño, es algo normal, está con las hormonas revolucionadas… es un adolescente. —Ya, pero… Carmen, estamos tú y yo… su madre y su tía. —Era una situación… extraña. Al final somos dos mujeres… estamos bien… casi desnudas… puede haber posibilidades de que pase. Además, ya sabes que esa parte piensa sola. —señalándose como si tuviera un pene. Ambas dieron un sorbo a sus copas para serenarse y Mari se echó agua en la nuca para enfriarse un poco. Misteriosamente o no de forma tan misteriosa, pero el calor de su cuerpo había aumentado, quizá por vergüenza o por otra cosa. Además… ...