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Más vale tarde
Fecha: 12/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: xavimysk, Fuente: CuentoRelatos
-¿Qué dices? -Que me voy ya. -¿Ya? pero si es muy pronto. -No te vayas rosa, quédate un poco más. Nos lo estamos pasando bien. -Uy nena, no digo que no, pero comienzo a estar ya un poco cansada. -¿Que dices Rosa? si eres la más marchosa de toda. -Sí sí, la más marchosa jaja. Quita, quita que los tacones me están matando. A vosotras no hay quien os siga el ritmo. Nos vemos el lunes chicas. -Ehh, chicas, yo también me voy ya. Os quedáis solo los milenials para defender el honor de la empresa. Nos vemos el lunes. -Grité yo también aprovechando la oportunidad de no ser el soso de la noche marchándome el primero. -¿Tú también te vienes Javi? menos mal que no soy la única, que luego estas crías me tratan de vieja. -Jajaja ¡hasta el lunes yayos! -Corearon todos entre risas mientras nos despedíamos entre besos de unas y apretones de manos de otros. Otra típica cena de empresa más, una porquería de menú para grupos, los mismos payasos y sus comedias de siempre y finalmente la correspondiente peregrinación al garito más cercano donde pusiesen música a todo volumen para tomar una copa. -Uff, que gusto no tener que seguir hablando a gritos. -Sí, servidora prefiere otros sitios más tranquilos a estas alturas. -Pienso igual, por mucho que le digan a uno que parece un abuelo. -¡La madre que las parió! Pues no me han llamado yaya a mis cincuenta y cinco añitos las niñatas estas, ya les leeré yo bien la cartilla el lunes jaja. -Bueno, peor es lo ...
... mío, que me lo llaman con diez menos. -¡Otro que tal baila! ¿Sabes que lo que acabas de hacer es restregarme lo insultantemente joven que eres comparado conmigo? -Me preguntó Rosa entre risas. -Bahh, la juventud no se mide con un número. Está a las claras que tú lo llevas mucho mejor que yo. -Si claro, ahora intentas arreglarlo jajaja. -¿Y ha colado? -¡Nooo! Ambos reímos a la vez. -Bueno Rosa, déjame decirte que estas divina. Ya si me crees o no depende de ti. -¿De verdad? Pues muchas gracias. –Contestó ella con una sonrisa y un punto de timidez que le hizo bajar el tono d voz. -No las merece. ¿Vamos tirando? Te acompaño hasta el coche. ¿Dónde has aparcado? -No he aparcado, vine con Bea en su coche. No te preocupes Javi, tomaré un Taxi. -No mujer, un taxi no, te llevo yo en un santiamén. -¿No será mucha molestia? -Que molestia ni que molestia si vivimos a dos calles, luego tu madre me echa la bronca si se entera. -Entonces tendré que dejar que me lleves, que mamás es de armas tomar. -¡Pues claro! Venga vamos, que lo tengo aquí cerca. Iniciamos el camino hacia el coche y mientras la conversación con Rosa versaba sobre las anécdotas de aquella noche no puede evitar pensar en lo atractiva y sexi que se la veía con aquel vestido. Rosa está algo rellenita, pero esos kilos de más le sientan la mar de bien. Son los típicos kilitos que según la opinión de muchos adornan el cuerpo femenino con la madurez y no al contrario. Aquella noche ...