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Más vale tarde
Fecha: 12/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: xavimysk, Fuente: CuentoRelatos
... entre la carretera y el espejo retrovisor que apuntaba directo a sus tetas. -Ya veo, ya. No sabía yo que mis tetas tuviesen un admirador tan cercano. Si tanto te gustan te las enseño otro día con más tiempo, que pareces un entendido. Aquello último lo dijo girando su cabeza a la izquierda y mirándome directamente a la cara con gesto divertido, pero serio a la vez. La cosa estaba hecha y la oportunidad no se podía dejar escapar. -De eso nada, no puedes decirme en la misma frase que me las enseñas y añadir después que otro día. Las quiero esta misma noche. -¿Eso quieres?- Preguntó y espero mi respuesta mordisqueándose el labio con carita traviesa -Eso quiero. -Busca un sitio tranquilo y aparca, tienes media hora. Mañana tengo una comida importante y no quiero llegar tarde a casa. Su tono se volvió serio al instante, aquello había sido una orden sin duda. El polígono en el que estaba nuestra fábrica se encontraba a apenas medio kilómetro de distancia en aquel momento y pensé que a aquellas horas de la noche era un buen sitio donde poder aparcar lejos de miradas ajenas. -Ya veo que no eres demasiado original. -Dijo Rosa al adivinar hacia donde me dirigía. -A estas horas estará tranquilo, ya lo verás. Tomamos el desvió hacia el polígono y en cuanto comenzamos a circular por aquellas solitarias calles llevé mi mano hasta su escote. -Veo que estás impaciente. Me dijo ella con una sonrisa. Magreé sus tetas con placer y gracias a su colaboración en ...
... menos de treinta segundos pude sacarlas del sujetador y dejarlas asomando imponentes fuera del vestido. -¡Que tetas tienes jodia! -Exclame mientras aparcaba justo en la calle trasera a la fábrica que tantos quebraderos de cabeza nos daba día a día. -No me digas que no te habías dado cuenta hasta ahora.- Sujeto sus pechos con ambas manos levantándolos y exhibiéndolos ante mí. -Hace muchísimos años que me había dado cuenta. Sin perder un segundo me abalancé sobre sus tetas llenándolas de besos mientras ella seguía sujetándolas a modo de ofrenda. Lamí sus pezones y los chupé abarcando la totalidad de la areola con la boca, mi lengua se alternaba para jugar con aquellos dos grandes pitones grandes haciendo que ella comenzase a gemir suavemente. -Mmm. ¿Cuántos, cuantos años? -Muchos. Mis manos sustituyeron a las suyas pudiendo así disfrutar del peso de aquellas tetotas. Mientras pellizcaba el pezón de una con los dedos mi boca se ocupaba lamer y atender a la otra. -¿Cuantos? Dime cuantos años. -Treinta. Tomó mi cabeza entre sus manos y haciendo uso de toda su fuerza para apartarme de sus mojadas tetas situó nuestras caras frente a frente. -¿Te has pajeado pensando en mis tetas? -Me preguntó entonces. -¡Mil veces! -Le contesté clavándome en sus ojos. Su boca se abalanzó sobre la mía y lamio mis labios que se abrieron deseosos para permitir la entrada de su lengua. Bajé mi mano hasta sus piernas y sus muslos se abrieron dejándome avanzar hasta ...