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Más vale tarde
Fecha: 12/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: xavimysk, Fuente: CuentoRelatos
... lengua. -¿Es como pensaba mi niño cochino? -Es mucho mejor Rosa, es un sueño cumplido. -Me alegro nene. Pero ¿Sabes qué? Yo también había pensado mucho en esta polla y de hoy no pasa que me la meta en el chocho. Me empujo clavándome contra el asiento y sujetándose con una mano al volante y la otra apoyada en salpicadero consiguió pasar trabajosamente al lado del conductor no sin algún traspié. -Uff que coche más pequeñajo, hazme sitio nene. ¿Se puede saber por qué te has traído este cacharro? -Me gusta sacarlo de vez en cuando, tiene su encanto. Separé las piernas para que Rosa colocase las suyas cerradas entre ambas dándome la espada. Recostada sobre el volante, su culo quedó suspendido a un palmo de mi polla y rápidamente mis manos acudieron para subir la falda y sobarlo a placer. -¡Dame polla ya coño! ¡Que me canso! Obediente aparté la braguita empapada y como pude restregué el capullo a lo largo de su rajita que, a pesar de lo apretado de la postura, estaba tan lubricada y húmeda que los labios se abrieron dejándome acomodar la serpiente a la entrada de su cueva sin dificultad alguna. -Umm que apretadita estás. Se dejó caer con todo su peso enterrándose mi polla por completo de un solo golpe y ambos gemimos aliviados. -¡Ahhh, que gusto! Yo también había pensado muchas veces en este rabo Javi.- Confesó restregándome el culo y batiendo mi polla en su mortero. Hundí mis dedos entre las abundantes carnes de su culo, que en nada tiene ...
... que envidiar a sus preciosas tetas, y separando ambos cachetes disfruté como un loco cuando Rosa comenzó a subir y a bajar con su apretado coño a lo largo de mi falo. Era increíble sentir como su sexo aprisionaba mi polla y cada vez que el peso de su cuerpo se estrellaba ruidosamente contra el mío gemía sin remedio trasportado al mismísimo cielo. -¡Qué coño más rico Rosa! Harás que me corra en dos minutos. -Ya te he dicho que tenía prisa. -Me contestó entre jadeos.- No te doy más de uno. Y tenía razón, lo de los minutos no era más que un farol. Yo ya no sabía a dónde agarrarme, si a su culo o a sus tetas, su coño ordeñaba mi polla sin piedad volviendo a succionarla sin demora tan pronto como coronaba en su ascenso y cada vez que vez que finalizaba el descenso el flujo resbalaba empapándome los huevos. -Ay Rosa que me corro. -Mmm, que no. -Que sí Rosa, que me corro ufff, que no aguanto. -Ay que no, que no, ayyy, que me corro, mmm, que me corro yo antes ¡Ayyyy! Me cogió por sorpresa, pensaba que iba a correrme mucho antes que ella, pero menuda estrujada me pegó. Rosa se clavó mi polla hasta los huevos y apoyada contra el volante se corrió como una loba gimiendo y suspirando de placer. Tan pronto como noté las contracciones de su coño en torno a mi polla me deje ordeñar a placer descargando cuatro buenos chufletazos de espesa leche en lo más profundo de su vagina bufando y gimiendo yo también como si se me fuese la mismísima vida en ello. -Ufff, que ...