1. Dándole lo que su marido no le da


    Fecha: 17/03/2022, Categorías: Infidelidad Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    Es cierto que ella fue una muy buena amante, actualmente tiene 26 años y 3 de casada, aún recuerdo cuando su marido me encontró dándole su vitamina, pero de ahí paso tanto tiempo hasta que hace una semana la encontré en el centro comercial.
    
    A diferencia de sus años mozos, Any como le dicen todos, ya no se veía tan bien como antes, esa figura entallada que tenía desapareció, su sobre peso era notorio, su cara había ganado un par de grandes cachetes, no era una obesa mórbida, pero ya estaba muy llenita, admito que gano más nalga y sus piernas aún se veían bien, pero ya no era la sensual joven que me comía años atrás.
    
    L: ¿Any, como estas?
    
    A: ¡Hola!!! ¿Cómo te va niño?
    
    L: Bien, aquí andamos y tú, que dices, ¡te noto diferente!
    
    A: Pues la verdad no muy bien, ¡creo que es notorio!
    
    La verdad se miraba apagada, esa luz que tenía, la cara perversa se había perdido, ahora solo quedaba una mujer infeliz.
    
    Yo no hice más preguntas, pero me sentí con la responsabilidad de su presente, así que la invité a comer, salimos del centro comercial y obviamente por el covid-19 no había nada abierto, así que ella me dijo que mejor lo cambiaba por una cena, yo lo pensé un poco, con eso de la pandemia, pero al verla un poco desconcertada acepte y ella ofreció su casa.
    
    La cita era a las 8 de la noche, le dije a mi esposa que eran negocios y salí a casa de Any, al llegar ella me recibió con una enorme sonrisa, la cena se olía muy bien y ella se veía aún mejor, una calza negra ...
    ... entallando sus piernas y transparentando su tanga, una blusa blanca escotada y su cabello suelto, se veía fantástica.
    
    A: Pasa, ¡me da gusto que vinieras!
    
    L: ¿Y tu marido?
    
    A: Esta con su madre, ¡ahora está pasando los días con ella!
    
    L: ¿Se separaron?
    
    A: ¡No, bueno, no se!
    
    Al notar su incomodidad solo a abrace y ella me dijo pasáramos a la mesa. ¡La cena estuvo muy rica, una carne argentina y sus guarniciones, se había vuelto buena cocinando y ahora nos encontrábamos bebiendo un poco de ron!
    
    No pude evitar sentirme mal por ella, su soledad era notoria, la chispa que me gustaba de ella estaba perdida, admito que arreglada aún se veía muy bien, ¡ya que con el aumento de masa algunas partes de su cuerpo crecieron y la hacían ver muy antojable!
    
    ¡La plática era más amena, Any ya estaba más sonriente, su semblante estaba mucho mejor, nos pusimos a cantar y recordar viejas noches, noches de baile, alcohol y sexo!
    
    L: ¡Aun tienes chispa nena!
    
    A: Sabes, ¡hace tiempo que estoy sola y sola me refiero en todo!
    
    L: Pero eras una bomba sexual, que, ¿no le gusta el sexo a tu marido?
    
    A: Es un idiota, tiene mamitis y prefiere estar más con su mama, ¡la última vez que lo hicimos fue hace 6 meses!
    
    L: Dios, prefiere a su madre que, a ti, ¡vaya bobo!!
    
    Ella agacho la cabeza y yo como buen cazador me lancé al ataque, comencé con unas palabras de aliento y justo cuando ella alzo la cara, comencé a besarla, ella no se opuso, me beso como si besara por primera vez, ...
«123»