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Mis amigas (III): Sheila
Fecha: 17/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Alonso1102, Fuente: CuentoRelatos
... hacer. -No te preocupes -me dijo su esposo- ya vas a ver que le va a poner ganas. -Ok, voy jugando hasta que regreses -le dije a Sheila. Me ubique en una de las consolas del patio Se fueron alistando para salir. Primero se fue Sheila a dejar a su hijo y al rato su esposo. -¿No hay problema si te quedas un rato? Sheila ya debe estar por regresar. -No ninguno. Aquí voy jugando. -Vale. Nos vemos -me dijo saliendo. Sheila regresó después de unos minutos, igual que ayer le ayudé con las compras. Llegó, puso a su bebé que se había quedado dormido en la cuna y se fue a cambiar. Esta vez regreso con buzo de algodón y una camiseta normal con un sostén puesto para mi decepción. Hizo sus algunas cosas rápidamente y luego se acercó donde estaba y me dijo que ya está lista para jugar. Estaba con un juego de carreras, habilite el segundo player y le di. Las carreras no eran su fuerte. Le gane todos los circuitos incluso con ventaja. Al notar un poco su aburrimiento, le pregunté: -¿Qué juego has estado practicando? -Uno de peleas que voy peleando con varios rivales por el mundo. -Ah ya se a cual te refieres, entonces ¿jugamos ese? -Si, mejor. En esto de las carreras no doy ni una. -Jaja, así pasa a veces. -Pero juguemos en la sala para así estar al tanto de mi bebé. -Ok. Vamos para adentro. Cambiamos y comenzamos con el juego. Si bien ella sabía de algunos ataques continué con mi racha de victorias. -No puede ser que no te gane ...
... ninguna. -Es cuestión de práctica -le dije -a mi me costó mucho aprender. En un par de años tal vez me ganes una -le dije en todo burlón. Me quedó mirando como si estuviera tramando algo y luego dijo: -Ya sé. Ya vuelvo. -Prácticamente me dejó con la palabra en la boca y el juego a medio combate. No me lo esperaba pero, ¡se había ido a cambiar de ropa! Ahora estaba con unos leggings negros que delineaban sus piernas y resaltaba su cola, una camiseta ploma sin mangas con escote un poco más grande a la del día anterior y se había quitado el sostén. Me quede sorprendido al verla. -Listo, ya estoy más cómoda. Ahora si, a jugar. -me dijo con una sonrisa y su tono de voz había cambia a más suave. Solo atiné a sonreír. Nos sentamos nuevamente y continuamos con las partidas. Como era de esperarse mi concentración cayó por los suelos, pero aún ahí me daba maña para seguir ganando, ella comenzó a vivir cada una las batallas. Se movía de su asiento dando pequeños brincos haciendo botar sus senos como si quisiera dejar en claro la ausencia de sostén. Incluso hubo momentos en que se paraba y se inclinaba hacia adelante para taparme la pantalla y no pueda ver a donde dirigía mis golpes pero si mi mirada. Tanto era la distracción a la que estaba sometido que comencé a perder varía veces seguidas. -Ya ves, sólo era cuestión de que me ponga más cómoda. -Si, que buena estrategia usas... -comenté. -Si, nunca me falla. -me dijo divertida Entonces se le ocurrió hacer un pequeño ...