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Mis amigas (III): Sheila
Fecha: 17/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Alonso1102, Fuente: CuentoRelatos
... tratando de disimular mi emoción al mismo tiempo que sentí una leve mordida en mi pene que me hizo dar un respingo. -¿Que te pasó? -Me preguntó. -Nada -respondí pensando que nos había descubierto -casi me caigo de la silla. Se estaba acercando a ver cuando se escuchó el claxon de un auto que le pasaba la voz. -Bueno. Eso lo veré después. -dijo mientras se daba media vuelta. -Está bien -respondí aliviado -No te olvides de darle una mano a Sheila. -No te preocupes, vendré todos los días -le dije al mismo tiempo que recibía otra mordida en mi pene a la vez que apretaba mis testículos con su mano. Finalmente, se fue su esposo y al fin respiraba aliviado. Traté de pararme pero Sheila no me dejó. Seguía aferrada a mi pene chupando sin parar. Como pude me paré y traté de darle espacio para que salga pero Sheila no soltaba el pene y avanzaba a gatas. Seguimos avanzado poco a poco siempre con su boca aprisionando mi pene. Hasta que llegamos al sillón. Me empujó para hacerme sentar. Una vez que logró su cometido soltó mi pene y se subió, se sentó encima de mí, me dio un beso de lengua y luego me dijo: -Así que te encargó que me cuides a cambio de que puedas jugar a lo que quieras. Está bien. Entonces vas a jugar conmigo y jugarás a ser el hombre de la casa y como tal debes cumplir con todas las obligaciones y disfrutar de los derechos. Me sacó el polo, tiró de mis pantalones hasta los tobillos dejándome prácticamente desnudo. Como pude me saqué el ...
... pantalón y me dijo que me pare. Me paré y ataqué sus pechos y los amasaba con frenesí. -Vamos. -me dijo tomándome del pene- una de las obligaciones del hombre es mantener a su mujer satisfecha. -y me llevó así desnudo tirando de mi pene hacia su habitación y yo aproveché para magrearle su cola en el camino Llegamos a su habitación la abracé por detrás y comencé a apretar fuertemente sus senos al punto que comenzó a salir poco de leche. Baje una mano a su entrepierna y la atraía más hacia mi haciendo que mi pene de restregara en su cola por encima de sus leggings. La empujé levemente hacia la cama y le quité los leggings y su pequeña tanga dejando su sexo al descubierto protegido solo por una pequeña mata de vellos bien recortados. Pase dos dedos para recoger los flujos que salían de su vagina y los llevé a mi boca. El olor y sabor de sus jugos aumentó mi excitación al punto que me subí encima de ella la besé y me dispuse a penetrarla. -Espera -me dijo -en la cama mando yo. Me hizo recostarme boca arriba y sin esperar se subió encima y llevó mi pene a la entrada de su vagina. Pasaba la punta de mi glande a lo largo de sus labios vaginales, Unas tres pasadas y lo apunto directo a su entrada y sin más se dejó caer enterrándose mi pene hasta los testículos. Un fuerte gemido salió de su garganta para luego dar varios suspiros mientras tenía los ojos cerrados. Al cabo de unos minutos abre los ojos, me mira con una amplia sonrisa y comienza a cabalgar lento al inicio pero fue ...