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El secreto de Teresa
Fecha: 19/03/2022, Categorías: Incesto Autor: MrTaboo, Fuente: CuentoRelatos
... puerta del armario. Una vez más, no hubo nada más que silencio hasta que escuché al padre de Teresa susurrar autoritariamente: —¿Estás usando bragas? —No lo sé —respondió Teresa, que parecía ser su respuesta a las preguntas de este tipo de su padre. —Muéstrame —escuché al padre de Teresa preguntar con un toque dominador en su susurro. Simplemente no podía creer lo que estaba escuchando, todo mi ser estaba pendiente de lo que iba a pasar… o a la siguiente pregunta de su padre. Escuché movimiento. ¿Los resortes de la cama? ¿Ropa?… era difícil de descifrar. Esto era algo que nunca había visto antes, era un mundo nuevo y completamente extraño que no entendía o del que no tenía ni idea. Pero una cosa que sí sabía… por alguna razón eso me excitaba, podía sentir que mi polla se endurecía de nuevo. —Muéstrame señorita —oí decir a su padre. Estaba de rodillas en ese armario con ropa sobre mi cabeza, preguntándome si de verdad ella le mostraría su coño. Una pequeña punzada de mis celos quería que ella le dijera que se fuera al infierno… pero una gran parte de mi libido quería que ella se lo mostrara. No pude evitar frotar la parte delantera de mis pantalones mientras esperaba lo que iba a pasar a continuación. Los siguientes sonidos que irradiaron a través de la puerta del armario fueron sonidos de besos, descuidados y húmedos. ’’Mierda, ¿se están besando?’’ Tenía que comprobarlo. Estar sentado en aquella oscuridad mientras esos sonidos entraban por la ...
... puerta, especialmente sabiendo quienes estaban involucrados en esos sonidos… era casi una tortura. Tenía que verlo por mí mismo. Empujé la puerta lo mínimo, lo suficiente para que no se dieran cuenta, pero también para poder ver lo que estaba pasando. Esos sonidos de besos, ahora mezclados con una respiración pesada, aún continuaban mientras abría la puerta. Con mi respiración contenida y mi polla palpitando en mis pantalones ante la anticipación de lo que iba a ver. Con mucha delicadeza comencé a abrir esa puerta con un nivel de precisión del que un neurocirujano se habría sentido orgulloso. Antes de que pudiera ver un destello de luz, escuché un gemido seguido de un ‘Ssshhh’ muy silencioso. Sentí que me iba a desmayar, mi corazón latía tan fuerte. Tenía que ver qué estaba pasando. Mis habilidades de neurocirujano con la puerta, milímetro a milímetro, me permitían ver un trozo de la habitación de Teresa. Por lo poco que tenía de la puerta abierta y el ángulo en el que estaba la puerta en relación con el resto de la habitación, solo podía ver el frente de su tocador, iba a tener que abrir esa puerta un poco más. Continué abriendo la puerta, una mayor parte de la habitación estaba apareciendo a la vista. Pude ver el borde de la mesita de noche de Teresa junto a su cama cuando escuché un cierre. Mi cabeza zumbaba con el pensamiento de lo que podría significar esa cremallera. Unos milímetros más con la puerta y el lado de la cama se enfoca frente a mí. Aun ...