1. Ssshhh (II): Despertarás a tu madre


    Fecha: 21/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos

    Había pasado dos días y todavía no me podía creer que fuera mi padre el que me hiciera gozar tanto, quien durante esos tres días me excito tanto que termine por entregarle mi flor, eso sí creyendo que era otra persona, pero aun así no me lo podía creer, que bien follaba mi padre, que manos y que dedos tenía, capaces de arrancarme los jadeos y gemidos más deliciosos.
    
    Al principio quede un poco en shock porque no me esperaba ese desenlace, incluso tenía miedo de estar a solas con él, más que miedo vergüenza y a él parecía pasarle lo mismo, dos días y ninguno de los dos había mencionado el tema, nos mirábamos y enseguida apartábamos la mirada, todavía no sabía si fue una calentura de mi padre, un capricho o que realmente me veía una mujer apetecible y a pesar de que fuera su hija me veía irresistible, yo sabía que con mi madre hacía tiempo que ya no se acostaban, sabía que mi madre le había cerrado la puerta y quizás por eso él intentaba abrir otra, ¿pero conmigo?, y si era así, ¿por qué me evitaba ahora?
    
    Llevaba pensando todo el día y reuní las fuerzas necesarias para simplemente pensar que no podía seguir adelante, estaba mal, aquello fuera lo que fuera debía terminar antes de empezar, debía de apartar todos los pensamientos lujuriosos que tenía con él, sueños en que me volvía a follar, estaba decidida a terminar con todo, pero teniendo vergüenza de enfrentarme a él y aquella noche…
    
    Mis padres estaban a punto de acostarse, mi madre ya se había tomado sus pastillas ...
    ... para dormir y como siempre se había puesto el antifaz mientras que mi padre deambulaba por la habitación, mi hermana pequeña en casa de una amiga mientras que el otro había salido y quien sabe a qué hora volvería, era la ocasión perfecta para hablar con él, decidida pase por delante de su puerta y le vi salir del baño recién duchado con una toalla atada a su cintura, me quede mirándole desde el pasillo hasta que me vio y nuestras miradas se cruzaron.
    
    Los dos nos quedamos mirándonos en silencio y yo con un deseo irrefrenable de ir a su encuentro, los segundo parecían minutos, llevaba un batín corto de raso de color verde atado por la cintura con una lazada, estaba perdida, la lucha que se desarrollaba en mi interior iba ganando el deseo a la razón, me mordía los labios al verle semidesnudo, con un torso musculoso sin un ápice de grasa en su vientre y en esos momentos mi padre empezó acercarse a mí lentamente.
    
    No sé qué me pasó por la cabeza, no sé por qué hice lo que hice, con mi brazo extendido y con la mano dándole el alto paré a mi padre en seco que ahora me observaba con el mismo deseo que yo y frente a él con los dedos de mi mano izquierda estaba tirado muy despacio de la lazada abriéndome el batín, mis pechos duros y redondos salían al exterior coronados con dos pezones tremendamente excitados y en punta, pero no solo mis pechos, también la vulva que él había saboreado y penetrado ya empezaba a estar húmeda en su interior, acababa de abrirle la puerta, sin decir nada ...
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