1. Ssshhh (II): Despertarás a tu madre


    Fecha: 21/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos

    ... gritos solo un gemido continuo, solo mi cara reflejaba aquel sentimiento de placer que jamás había sentido, su mano izquierda acariciaba unas veces mis pechos y otras veces mi clítoris suavemente al igual que sus movimientos al metérmela, sentía como mi piel se erizaba y como pequeños espasmos me atravesaban el cuerpo desde mi vientre en todas direcciones de mi cuerpo.
    
    Mi padre paraba de repente con su pene bien hundido en mi vagina y en esos momentos me acariciaba lentamente el cuerpo, rodeando mis pezones con la yema de sus dedos y acariciando mis mejillas, pasando los dedos por mis labios metiéndose en mi boca, volvía a sacar su pene y a meterlo otra vez siempre con ese ritmo pausado y lento que hacía que miles de voltios me atravesaran el cuerpo, nuevamente paraba sus movimientos de cadera y empezaba a acariciar mi clítoris llegando con sus dedos por mis labios hasta la entrada de mi vagina donde se hundía su pene en mi interior, sintiéndole con los dedos casi entrando junto con su pene y volvía a salir y entrar de mi vagina, cada vez más me excitaba con sus paradas manteniendo su pene metido dentro de mí, sacaba su pene por completo de mi vagina y me golpeaba con el clítoris, luego volvía a penetrarme despacio como desde un principio, pero algo estaba cambiando porque las penetraciones eran más profundas, con más fuerza y con más velocidad, le oía respirar, jadear, gemir, unirse a mí en esta música de pasión
    
    Parecía que lleváramos horas follando y no habría ...
    ... pasado más de 15 minutos metiéndome y sacando su pene, haciendo que mis brazos no pararan de moverse arriba y abajo, mi cabeza de lado a lado siempre con mi boca abierta, jadeando, gimiendo y ahora por primera vez empezando a dar pequeños gritos, mi vagina se empezaba a inundar, mi vientre empezaba arder, con mis brazos por encima de mi cabeza recogiéndome la melena una y otra vez empezaba a sentir como los espasmos se acentuaban hasta empezar a temblarme las piernas, en ese momento mi padre me la metió tan profundo como le fue posible haciéndome gritar, la sentía tan dentro de mí que cuando empecé a tener un delicioso orgasmo mi padre empezó nuevamente a sacarla y a meterla siempre con ese ritmo pausado para volver a quedarse parado dentro de mi tan dentro otra vez como le era posible.
    
    Su pene estaba siendo arrasado por un mar de flujo, mi corazón se había acelerado y mi respiración con él, llegaba al clímax con un tremendo orgasmo que barría mi vagina y mi cuerpo, 10, 20 segundos disfrutando de un maravilloso orgasmo que me hizo gritar sin poderlo remediar y más cuando ya casi acabando mi padre, me la empezó a meter, pero esta vez más rápido y con fuerza, no se cansaba de mover sus caderas a esa velocidad entrando y saliendo de mí, empujando mi cuerpo hacia arriba mientras él me sujetaba con sus manos hacia abajo, mis pechos no paraba de menearse de un lado a otro y yo no podía para de gritar.
    
    Al final con un tremendo gemido mi padre mientras siseaba, mientras me decía ...
«1234...»