1. El viejo conserje (Capítulo V)


    Fecha: 24/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: drwite, Fuente: CuentoRelatos

    ... de mí ningún tipo de reproche.
    
    -¿De qué hablas? – pregunté con miedo por el significado de sus palabras.
    
    Justo en ese momento, entró Juliana y de inmediato se colgó del brazo de Filomeno.
    
    -¡Filo!, ya está listo el coche – le dio una extraña mirada a su sobrino -¿y viste lo que te dije, Filo?... no estaba equivocada, ¿verdad?
    
    -¿Qué te dijo la señora, Filomeno? – para estas alturas, mi voz ya era desesperada, pero él no dijo nada -¿Filomeno? – volví a repetir.
    
    -Sí… era cierto – esas palabras fueron para Juliana, no para mí… Suspiró y luego me miró con tristeza – Mariana, hablamos en la noche – se dirigió a Ramiro – cuídela bien joven.
    
    Quise gritar al verlos irse juntos, pero nuestro hijo no soltó mis piernas.
    
    No entendí nada de lo que había sucedido, pero un dolor en mi pecho me dijo que fue algo terrible y sin poder evitarlo me puse a llorar sin importarme que me viera mi hijo, Silvia y el imbécil de Ramiro.
    
    Silvia corrió a sujetarme cuando mis piernas me fallaron y me dejé caer en el piso. Los pequeños bracitos de mi hijo me dieron la fuerza suficiente para controlar mis lágrimas, pero una furia destructiva se apoderó de mí nuevamente cuando sentí los brazos de Ramiro alrededor de mi cuerpo y parándome con rapidez lo alejé de un empujón.
    
    -¡Lárgate! – le grité como loca – maldito tramposo. No quiero verte ni a ti, ni a la bruja de tu tía cerca de mí, ni de mi familia.
    
    -¿Me corres? – preguntó burlón – mira preciosa, creo que te viste lenta en ...
    ... hacerlo. Si hoy lo haces, es porque te acabas de dar cuenta de lo que ella quería conseguir, pero aunque me vaya, sabes bien que ya lo perdiste y que ella te ganó… más porque se lo llevó para consumar sus deseos y con lo que tu viejito vio y lo que ella le ha dicho desde hace meses, presiento que sí va a poder seducirlo.
    
    Su declaración me dejó fría y no pude decir nada.
    
    -¡Vete maldita escoria! – esa fue la voz de Silvia – ya me lo había advertido mi abuela Ofelia. Juliana estaba planeando algo muy malo, aunque jamás creí que se rebajaría a usar a un imbécil como tú, pero sabes una cosa idiota… El señor Filomeno ama y respeta a su esposa y jamás se rebajaría a revolcarse con una cualquiera.
    
    -¿Crees que no?... mira niña, esta preciosura – dijo señalándome – en verdad es una belleza, pero al lado del viejito se ve más como una dulce nieta y mi tía con la edad que tiene, y el cuerpazo que se carga, le hará ver al anciano que es mejor que libere a la pequeña porque ya se aburrió de él y como el abuelito es un depresivo por su avanzada edad, perderá la voluntad y mi tía lo llevará a su cama… ¡Visualícenlo!… la obsesión de mi tía finalmente será saciada y probará el arrugado cuerpo de tu ancianito – se me acercó y tomó en sus manos un mechón de mi cabello – después de que te ponga el cuerno, si quieres te desquitas teniendo sexo conmigo.
    
    ¡Dios!... sus palabras en verdad me estaban hiriendo y quitándome toda la fuerza. En mi mente se desarrollaba la escena más dolorosa que ...