-
La familia del deseo
Fecha: 29/03/2022, Categorías: Incesto Autor: danynitajo, Fuente: CuentoRelatos
... ya que a Alberto no sé qué le pasaba, puse mi mano sobre su erección y la sobe, mirándolo a él, se voltio me miro y se sintió con el permiso de ahora si atacarme a besos, nos besamos y me magreo mis senos, yo le fui abriendo el pantalón y sacando su morcillosa verga de entre sus boxers, ya con esa verga en mis manos me agache y me la metí en la boca, la oscuridad del cine nos escondía nuestra acción y la falta de clientes era aún mejor, me levante mi falda y tome su mano, la cual puse sobre mi depilado coño, sobo mis labios y me penetro con sus dedos hasta que tuve un orgasmo, todo fue muy rápido , la excitación el lugar la aventura. No nos dimos cuenta que se cabo el corto pornometraje y se prendieron las luces, como pudimos rápidamente nos arreglamos nuestras ropas y salimos del teatro, con la sórdida sonrisa del tiquetero quien probablemente si nos estuvo mirando en la oscuridad del teatro. Caminamos tres cuadras hasta donde habíamos dejado el auto y nos fuimos al edificio donde vivimos. En el auto no nos dijimos una sola palabra, llegamos al edificio y subimos a mi piso primero, lo invite a tomar algo a mi apartamento al cual nos dirigimos y ya detrás de la puerta, no hubo trago ni vino ni nada, nos magreamos mutuamente y así desnudándonos por el pasillo llegamos a la alcoba donde nos tiramos en la cama. Entramos en un 69 y nos comimos todo desde la morcilla y almejas hasta los osobucos de ambos, Alberto metió su lengua en mi culo y yo aproveche para meter la ...
... mía en el de él. Estábamos muy calientes, por un rato no dejamos de comernos y seguimos a que me metiera su rabo entre las piernas mías, mi vagina abierta le dio la bienvenida y atrapo su verga para varios minutos de un mete y saca delicioso, su pecho sobre mis senos masajeaba mis pezones con sus vellos, mi boca se comía la de él y su lengua hacia filigranas con la mía. Finalmente nos corrimos ambos al tiempo, y quedamos cansados, y así nos dormimos, ninguno tenía prisa, estábamos solos. En la mañana desayunamos, mientras el aire estaba lleno de pensamientos y energía sexual. Terminamos y nos dirigimos a la alcoba. Era hora de ir preparándome para la entrada de Daniel, que encontrara a Alberto en una posición comprometedora, para luego unirlo a nuestros juegos sexuales con su mujer y sus hijas. Le pedí me amarrar a la cama y jugara conmigo, me amarro boca arriba y al tenerme indefensa me empezó a comer deliciosamente, jugaba con su lengua en mi clítoris, estaba tan caliente que sudaba, gemía. Se detuvo un momento y salió del cuarto, al regresar traía una cubeta con hielos, se metió uno en su boca y me siguió lamiendo el sexo, la sensación de frio calor era intensa, el clítoris saltaba cada vez que su fría lengua lo tocaba. Saco un hielo redondo y lo metió en mi vagina, que dolor tan rico, obviamente que se derrito rápidamente y él se tomó toda esa agüita milagrosa. Le pedí me penetrara, quería sentirlo dentro de mí. Metió su verga en la cubeta con hielo y cuando estuvo ...