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El profesor estaba loco por mi.
Fecha: 30/03/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... cosas en la bolsa, esperé a quedarme a solas con él. Al notar que nos encontrabamos solos, se quedó parado a un lado de su escritorio viéndome, nervioso. Me dirigí a el, y mientras le hacia preguntas simples como... cómo está? cómo sintió su clase? qué va a hacer saliendo de aquí? le acariciaba su mano, que tenia recargada en el escritorio. El me respondia casi tartamudeando, pues solo habiamos platicado por chat, durante clases solo se trataban temas de la clase y el contacto era nulo más allá de las miradas de deseo. Así que realmente no sabía que hacer al tenerme para el solo y sin nadie viéndonos ni escuchándonos. Despues de conversar por un rato con mi mano sobre la suya, decidimos encaminarnos a la puerta del salón. Fue ahi que antes de poner un pie afuera lo jale a un lado de la salida y lo besé en la boca. Inmediatamente cerró la puerta estirando un brazo. Me correspondió con besos muy tiernos mientras me tomaba fuerte de la cintura. Mientras nos besabamos, sentí su erección que no intentó ocultar, al contrario me la pegaba más a mi sexo. Estabamos muy excitados. Empezaba a besarme el cuello y a tocar mis muslos. Tuve que detenernos, pues en cualquier momento iba a pasar un guardia para revisar los salones antes de cerrar el edificio. Nos fuimos de ahí. Estando fuera, se ofreció a llevarme a mi casa y yo le acepté que me acercara un poco, pues no quería que mi novio me viera llegar con él. Fue dentro del carro, que no nos aguantamos y ...
... quisimos retomar lo que había quedado pendiente en el salón de clases. No nos importó si había mas gente por ahi que pudiera vernos, empezamos a besarnos otra vez en el estacionamiento. Esta vez me besaba mientras metia su mano entre mis piernas y yo con mi mano acariciando sobre el pantalón, su pene erecto. Fue muy placentero estar en esa situación con el profesor con el que estuve coqueteando por días. Desgraciadamente yo tenía que llegar a mi casa, no teniamos tiempo de hacer nada por más que moriamos de ganas. Le dije que teniamos que irnos. Así que se tranquilizó un momento y empezó la marcha. Mientras conducía, yo no quería desperdiciar un minuto de nuestro tiempo a solas, pues no sabía si se podría repetir algo así, no era común que mi novio faltara a clases y me dejara sola. Así que, con él al volante, me acerqué lo más que pude y empecé a besar su cuello, con mucha delicadeza y dulzura mordía su oreja. Con una mano acariciaba su erección lentamente. Eso lo excitó al máximo, su pene necesitaba que lo liberaran. Desabroché su pantalón, le pregunté "Puedo?" A lo que el respondió viendome a los ojos y moviendo su cabeza de arriba a abajo. Saqué su pene erecto. Estaba muy bien dotado, lo ví con asombro. Nunca lo imaginé así. Era perfecto y muy apetecible. Me agaché sobre su regazo, probándolo como si fuera la primera y ultima vez que podría hacerlo. Él solo estaba en silencio y cada que se paraba en algún semáforo, se dedicaba a acariciarme la ...