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La historia de Ángel, solo era un muchacho (41)
Fecha: 31/03/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... la metería teniendo los dos dedos dentro de mi ano pero los sacó para sujetarme bien de las nalga manteniendo mi peso, luego fue dejándome deslizar mi pecho pegado al suyo hasta que el glande penetro en mi cuerpo. -¡Ayyyy! que rico, toda Pablito, dámela toda. -a pesar de que hacía muchos días que mi culo no recibía una verga se abría con facilidad para recibir el duro vergón de mi novio, no resultaba difícil, mi propio peso hacía que me lo empalara sin problemas, todo dependía de que él me dejara caer más o menos. Gozaba esos momentos divinos de sentirme una pluma entre sus brazos y dependiente de sus deseos, ser manejado como un muñeco y tener que suplicarle que me dejara deslizar para meterme todo el miembro viril, duro y turgente. De dos patadas se sacó los pantalones y el bóxer, y abrió las piernas para sujetarme mejor, con las palmas extendidas abarcando todas mis nalgas. En esa postura me tenía totalmente abierto, solo necesitaba tirar de sus manos agarradas a mis pompis para abrirme más y más, facilitando la entrada de la verga en mi cuerpo. Así me folló unos minutos subiéndome y bajándome con sus potentes brazos, cuando se sintió cansado, y sin sacarme la polla, me dio la vuelta y me dejó con cuidado en el borde de la cama, con los pies en el suelo y el pecho sobre la colcha. De esa manera la entrada de mi culo quedaba alta y justo a la altura de su pubis, le era fácil darme con fuerza por el culo en esa posición, y así tuve mi primer orgasmo ensuciando ...
... la colcha. Me apretó poniéndome derecho, mi verga apuntando al frente disparando los chorros de leche y el metido hasta los huevos en mi culo. Creo que habían pasado tres horas cuando se dio por vencido, no se corrió hasta que me hizo descargarme otra vez, y sin haberse salido de mi, al fin tuvo su tremendo y violento orgasmo. Eran continuos disparos de su verga inyectándome el semen en mis entrañas profundas. Terminamos rendidos, satisfechos, besándome el hombro y el cuello, y caimos en un dulce semi sueño tumbados de costado, hasta que la verga fue saliendo dejándome el culito abierto. Apagamos la luz, y sin ir al baño, abrazado por atrás como acostumbraba hacer en la casa de Eduardo, nos quedamos dormidos. Desperté al sentirme solo, sin estar rodeado por los brazos de Pablo. En un primer instante creí que todo había si un sueño y que no lo que pasó la noche anterior fue una fantasía de mi mente. Pero permanecía a mi lado, dormido de espaldas, en algún momento de la noche se había tapado con la sábana que se movía con el movimiento de su pecho al respirar. Mas abajo se dibujaba el perfil del pene sobre el bajo vientre y las abiertas piernas ocultaban el relieve de los testículos. Miré su cara varonil con los gruesos labios abiertos y se le veía algún diente, le veía fuerte pero ahora dormido aparentaba vulnerable como un niño grande. Deslicé la sábana dejándole desnudo, no se despertó y y le sujete el blando pene para comenzar a jugar con él, aún lo tenía ...