1. Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (12)


    Fecha: 03/04/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... La espera se le hizo eterna unos segundos inacabables hasta que la garganta ardiente de Sergio emitió el sonido que Carmen deseaba escuchar.
    
    —Mi polla.
    
    La mujer rebuznó poseída por el deseo, pasando con una velocidad inhumana su mano por sus nalgas hasta topar con el acero tan duro que tenía allí abajo. La agarró con fuerza, y más fuerza hubiera hecho, pero sabía que el límite del dolor estaba cerca.
    
    —Es grande…
    
    —Ayer, contigo… se me puso muchísimo. —el masaje que Carmen le estaba haciendo en su pene era demasiado placentero.
    
    —¿Se lo dices a todas? —dijo la mujer por seguir hablando, conocía a su sobrino, no era de esos— ¿ahora… se portará igual de bien que ayer?
    
    Carmen que ya estaba mojada, no soltaba el miembro de Sergio, era su flotador en medio del océano. Seguía sin creerse la locura que cometía, sin embargo, no se podía sentir más feliz, más caliente y más… viva.
    
    Notó como las manos calientes de su sobrino, se introducían bajo la camiseta que usaba como pijama. Subieron rozando su piel, llevando toda la intención de subir hasta sus voluminosos senos y hacer el mismo desempeño que hacia ella en su miembro.
    
    Sus pezones duros y notorios tras la tela, esperaban con ansias que esas manos se posaran en ellos. Carmen se preparaba para sentirlas, para notar un apretón que le hiciera gemir de placer, en cambio, escuchó algo.
    
    Un golpe secó se escuchó en la puerta, algo muy leve, que sumidos en su mundo erótico apenas sintieron, sin embargo, ambos se ...
    ... quedaron petrificados. Sabían lo que pasaba, lo entendieron casi antes de que sucediera, Mari estaba en la habitación.
    
    Por un momento, ninguno de los dos respiró. La mano de Carmen siguió en su sitio y las manos del joven, tan cerca de los senos de su tía se quedaron quietas, sin gasolina para moverse. Los pasos se escucharon muy cerca, demasiado cerca… la madre de Sergio habría visto el halo de luz que salía de debajo de la puerta del baño y comenzó a caminar en esa dirección.
    
    El corazón les comenzó a funcionar de forma acelerada, se separaron repelidos por una fuerza invisible. Carmen saltó hacia la puerta de madera y con rapidez, pero también con sumo cuidado, colocó el pestillo apoyándose después en esta como si la fueran a tirar abajo. Las aletas de la nariz de la mujer se abrían y cerraban de forma salvaje, observaba a su sobrino como se sentaba en el retrete como agazapado esperando lo inevitable. La mirada de ambos se cruzó, una mirada de ¿y ahora qué? Podrían haber disimulado, no era una cuestión complicada, pero habían actuado erróneamente, ahora podían pagarlo. Justo en ese instante, en la madera donde la espalda de Carmen se apoyaba, sonaron dos golpes.
    
    —¿Carmen, estás visible? —la mujer no contestó y movió el dedo índice a los labios pidiendo silencio a su sobrino— Carmen, te he visto cerrar la puerta.
    
    Movió los labios en silencio aunque Sergio pudo intuir perfectamente que había maldecido “mierda”. Su madre sabía que su hermana estaba ahí dentro, aunque ...
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