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La prima terminó preñada
Fecha: 06/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos
... casa? Sin darle tiempo, tomé por la cintura y besarla, cuerpo a cuerpo, asida de las muñecas, arrinconada contra la heladera, se debate y resiste, domino por la fuerza, vocifera: - Déjame, por favor suéltame, me haces daño. Voy a gritar más fuerte! Mientras grita y refunfuña, comencé a besarla, pasar la lengua por el cuello. La situación varía del despecho inicial a fiel esposa, terminar por ceder a la calentura del momento. Dueño de la situación, el beso urgente y la respuesta húmeda movieron sus estructuras mentales y vencieron la resistencia física, el trago de whisky y la excitación hicieron el resto. Sus acalorados besos responden con un sí rotundo la propuesta tácita de poseerla, las lenguas retorcerse en besos de tornillo, mordidas en el labio inferior e intercambio de salivas, somos dos ardientes brasas para encender la hoguera sexual. Se deja hacer, colgada de mi cuello, me deslicé bajo su falta, entre las nalgas, emerge la esposa calentona insaciable y vengativa, entregándose al ex socio. Estaba implícito el deseo de que la convierta esa noche en la más grande de las putas, desnudé hasta la cintura, emergen los voluptuosos pechos, su piel emana un mix de exquisito perfume y feromonas de mujer fértil. Hundí mi nariz en el valle de sus pechos, lamiendo, sorbiendo pezones erectos, ella entierra suavemente las uñas en mi piel. Bajó su mano a mi entrepierna, toparse con el falo bien erecto, aprecia y elogia el grosor, frota por encima del pantalón. ...
... Deslicé su vestido hasta el suelo, los pechos lucen todo el esplendor de sus jóvenes veintiséis años, la calentura no entiende de sutilezas, con brusquedad me lancé sobre los indefensos pezones, chupando en ruidosa urgencia. El acoso excita sus sentidos, la glotonería por sorber esos deliciosos pezones, alteran el ritmo de la respiración, entrecortada, succión de violenta. - Qué flor de tetas tienes, sabrosas y enormes. Siempre me calentabas con solo mirarte, más de una noche me masturbé pensándolas. Sin dejar de mamarlas, metí mano debajo de la tanga, mis dedos gordos, abren camino dentro de la vagina, estremece, respiración entrecortada y gemidos. Agitada solo pude contener la excitación apretándose los pezones endurecidos a punto de estallar. Un último destello de razón se apagó en el fragor de su calentura. – Por favor Luis, esto no está bien. Soy casada y mi…. Volví a comerle la boca, silenciar su conciencia y activar el deseo entre suspiros y jadeos. Me separé por instante para deshacerme del pantalón, liberar la verga, saltó totalmente rígida, por instinto o pudor solo cubrió los pechos con las manos, aguarda órdenes, apoyé la mano en su hombro, entiende la señal de acercar su boca a la pija, aspira el aroma, necesité empujar su cabeza para vencer la pudorosa resistencia a mamar. – Luis no está bien esto… Sostenida con la mano, empujé la pelvis para metérsela dentro de la boca. – Es todo tuyo, sé que lo deseas. Mama, mama! Al intento de hablar, volví a ...