1. La prima terminó preñada


    Fecha: 06/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos

    ... empujarla dentro.
    
    Seguía hincada en el piso de la cocina, mamando, solo un par de metros la separan de donde el marido duerme el sueño de los cornudos inocentes. – Ahora me perteneces, sigue mamando…
    
    Podía entender que en su lucha interna había triunfado la calentura, era momento de jugar una última carta del mazo para consumar la venganza.
    
    - Si quieres seguir siendo la esposa fiel, solo dilo, me retiro?.
    
    A la señal de intentar salirme, se abrazó a mis piernas, respuesta contundente. – No te vayas - Serás mi mujer por esta noche, sé que lo necesitas.
    
    Sometida su voluntad dominado sus deseos, rescata el fluido pre seminal que asoma por el ojito del glande, abraza mis nalgas, compulsiva mamada, incondicional aceptación. – Te gusta putita?
    
    Por toda respuesta, saca la verga de su boca y lame con fruición, vuelve a engullirla, disfruto el chasquido de la ruidosa mamada, incito a seguir haciéndolo, mientras aprieto y tironeo sus pezones. Sigue mamando como poseída por ansias de perversión salvaje, enredada en sus propios demonios, el sonido del celular no fue obstáculo para interrumpir el trabajo bucal, tampoco que responda. El padrino, avisa que está en la puerta.
    
    - Suéltame, está en la puerta, le digo que se vaya. No te muevas, espérame. –obedece, asiente moviendo la cabeza.
    
    Demoré solo un par de minutos, la encontré en la misma posición, hincada ante un dios ausente, creo que sentía más mi posible ausencia que la debida fidelidad marital. – Ya estoy, me ...
    ... extrañaste? - Sí, un poquito -sonríe
    
    Tomé de los hombros, abrazada, volvimos a comernos la boca, entrega sin reservas, nada más cuenta, solo dejarse disfrutar por el ex socio de su marido. La tumbé sobre unos almohadones, separé sus piernas, haciendo a un la tanguita y comencé a lamerla la conchita. Los movimientos y gemidos ponían en peligro la continuidad, la levanté para irnos al dormitorio, usar el mismo lecho marital para consumar la infidelidad.
    
    La excitación anestesia la culpa, el deseo prevalece sobre el pecado, nos enredamos en los besos más obscenos, rodamos sobre el lecho, lanzado sobre ardiente de su vagina, rosadita, depilada total, perfumada, supera todo lo imaginado. Ella gime su placer mientras me mato mamándola, somos como dos adolescentes en su primera vez, giramos, ella encima, la falta de experiencia y el cosquilleo del bigote en su vagina aportan el valor agregado a la figura del glorioso 69.
    
    Groserías, palmadas y obscenidades dichas y aplicadas en el momento justo es un importantísimo afrodisíaco, lujurioso en extremo, capaz de incendiarlas de pasión. – Me gustas así bien puta!, bien perra!
    
    Sin dejar el trabajo manual seguí azuzando la zona oscura de su espíritu, lamiendo con fruición.
    
    - Quieres que te meta la poronga putita? - Sí, sí, ahhhh, por favor, la necesito, métemela, cógeme yaaa!
    
    - Repítelo, repite. Quieres pija?? La pregunta va junto con un par de nalgadas. – Sí, quiero, quiero, soy tu puta, dame pija!!!
    
    La acomodé en cuatro ...
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