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La prima terminó preñada
Fecha: 06/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos
... patas, nuevas palmadas ponen color de lujuria en sus nalgas - Putita, quieres pija? Con la voz entrecortada por las nalgadas y la calentura dijo -Sí, siii, ya no me aguanto más, estoy bien perra! Continuamos con el juego de preguntar y pedir, matizado por sonoras nalgadas. La esposa honrada había perdido el decoro, estaba entregada a impúdica obscenidad de pedir que la penetre. Acomodé la verga en la vulva, sostenida con la mano jugaba entre los labios vaginales, solo entrar y salir la gruesa cabezota, para de un golpe enterrarme en su conchita. La excesiva lubricación permitió atravesar sin grandes molestias, me permitió acentuar y profundizar la cogida, subiendo la intensidad y la exigencia, montado en sus caderas cual domador a su arisca potranca. Volcado sobre su espalda, podía entrarle desde arriba, el sonido de los testículos chasqueando en los jugos vaginales ponían música de fondo. El espejo del placard devuelve la imagen de la sumisa esposa en posición de perra sometida por el fornicador enardecido, galopando sobre su espalda. La esposa está subida al morbo de la humillación de ser sometida, siente mis dientes en la nuca, el aliento espeso y caliente, la saliva humectando la piel turban su pensamiento. Cuando me apropié de sus tetas, los pezones aprisionados y estirados la llevan a navegar en la realidad virtual de una cogida atroz. Tuve que apretarla entre mis rodillas para sujetarla, cuando vio la imagen del padrino, en calzones se acercaba para ...
... tomarla de los pechos. La retuve, enchufándome más, la presencia del padrino le hizo entender todo lo que habíamos arreglado cuando llegó a buscarme. El vaivén de la cojida no fue alterada por que Daniel tuviera sus pechos en sus manazas. - Padrino, qué hace? - Nada solo viendo cómo te coge el primo y tocando estas hermosas tetotas. Me gusta verte sometida, estoy esperando mi turno de montarte, que me entregues tus nalguitas putita. - No, de ninguna manera. - Calla y coge, no opinas, te vas a comer esta!!! Se la puso delante de los ojos, vio que la tenía más larga y más gorda que la aguantaba. Estar a merced de dos machos que la dominan, incitan su rebeldía, pedir y exigir más acción y más pija. Le costaba entender que un hombre de setenta años pudiera tener una poronga tan gorda y tan dura estuviera rozando sus labios. Ella ignora que cuando hablamos por teléfono le conté los planes, y dijo que vendría reforzado por la pastilla azul, el plus motivador de su erección. Se acomodó debajo de ella, la tomó de la cara y tener que esforzarse por meterse semejante vara de carne turgente. – Chúpame putita, chúpame, se buenita, te vas a comer esta verga. Los tres estamos envueltos en la vorágine de la lujuria, salvaje bombeo en su vagina, ella atragantada con tamaña verga. Sonidos guturales, ahogados por la carne del padrino son indicios que un orgasmo se está gestando en sus entrañas. Desocupó la boca para gritar – Qué bueno, qué rico, cójanme!! El padrino ...