1. Mi prima se viste de novia (Capítulo 13)


    Fecha: 06/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos

    Esta vez dormí hasta las cuatro de la tarde. El cansancio acumulado se había hecho sentir con creces. Pero la importancia, era un cero absoluto.
    
    Como ya estaba comenzando a acostumbrarme, supe que estaba despierto cuando sentí el “Gaag. Agg. Agg. Gaag.”, que producía mi pija ya parada sobre la garganta de mi prima al intentar metérsela más y más profundo. Se la quería comer toda, literalmente.
    
    Los chorros de saliva y el sonido gutural sonaban a campanadas recibiéndome en el paraíso. Era una sensación perfecta. Julia era perfecta. Todo era perfecto. Sentía que hasta yo mismo era perfecto. Y si eso no era la sensación plena de paz que describen los genios cuando hablan del cielo, no entendí nada.
    
    Al instante me distraje del pete que me hacía mi prima y recordé que había aceptado hacer la fiesta del culo.
    
    Entre sus labios, sus besos, su baba y su garganta, la verga volvió a latirme sin piedad. El orgasmo había comenzado en mi mente al saber que finalmente le haría la cola a mi prima. No solamente le haría la colita: se la iba a desvirgar. El ano de Julia llevaría mi marca por siempre. Aquellas punteadas que le había dado mientras dormía borracha, finalmente completarían la misión. El solo hecho de imaginar su culito estrecho cediéndole lugar a mi verga, poco a poco, despacio para no generarle un dolor extra, me estaba haciendo estallar el espíritu.
    
    La tomé de las mejillas y le marqué el ritmo. Uno podría pensar que era el momento perfecto para hacer que su ...
    ... cabeza suba y baje con toda la fuerza, pero no parecía ser necesario.
    
    -Hoy desayunas guasca – le dije entre gemidos. Ignorando que el horario para desayunar ya había finalizado.
    
    Julia emitió dos sonidos parecidos a un “no”, todavía con la pija en la boca, pero fue en vano. Con una de mis manos sobre su mentón y otra sobre su nuca, le fue imposible salirse allí. Dos, tres y cuatro lechazos le llenaron nuevamente el paladar de semen. Cinco y seis lechazos más le hicieron tener que inflar los cachetes, para poder contenerla toda.
    
    Mi prima me miró con cara de odio cuando la solté. Se puso de pie y con las tetas al aire y la bombacha de su amiga puesta, agitaba las manos como si se estaría quemando, o como si le daría asco tener tanto esperma de su primo en la boquita. Parecía que estaba por vomitar en cualquier momento.
    
    Yo en cambio la miré sorprendido y le pregunté qué le pasaba. No me había dado hasta ese entonces la idea de que era una de esas pibitas que necesiten que les avisen cuando uno iba a acabar. Mientras ella buscaba algo en donde escupir la leche, mi curiosidad no hacía otra cosa que aumentar.
    
    Encontró un vaso de vidrio, como los que se usan para tomar whisky y escupió todo el semen que tenía en la boca, en un segundo.
    
    -¿Sos pelotudo, Rodrigo? – me preguntó cuando pudo usar la lengua para hablar, en vez de petear. – ¿Sos pelotudo o te haces?
    
    Abrí mis brazos como respuesta, para que sepa que no entendía nada. Ella volvió a escupir sobre el vaso los ...
«1234...10»