-
Mi prima se viste de novia (Capítulo 13)
Fecha: 06/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... le dije que apenas tuviese ganas de que me haga otro pete volveríamos a la habitación, de inmediato y sin excusas. Ella aceptó y propuso que decidiésemos algún código para que le pueda avisar. Era una buena idea. No podía decirle delante de toda gente que debíamos irnos para llenar el vaso un poco más. Ni que ya sentía las pelotas con leche suficiente como para una nueva mamada. “Vamos a la pieza primita, que te quiero acabar en la boca” No daba. “La colecta de semen ya está lista para una nueva entrega”. Tampoco. Mientras se cambiaba, le escuché decir que use la palabra “rojo” en una frase cualquiera y ella entendería. A mí me dio gracia. Aguantándome un poco la risa, le expliqué que esa palabra se usaba cuando uno de los participantes de una sesión de sadomasoquismo quería frenar. Que como las palabras tenían vía libre, los quejidos y pedidos eran ignorados. Salvo la palabra “Rojo”. O algo así. -Bueno. “Blanco” entonces. – dijo desde el baño – “Rojo” queda para cuando te zarpes de bruto cogiéndome.-bromeó al final, sacando la cabeza para espiar mi reacción. Quería saber si ahora ella me había quitado una sonrisa a mí por su comentario. Pero cuando salió del baño, se encontró sólo con mi boca abierta. De sorpresa. El bikini que tenía puesto estaba hecho a su medida. Le resaltaba las tetas de una forma tan sensual que me dejó atónito. Y la cola… Que decirles… Ni tan tanga, ni tan conservadora. Del mismo color celeste, casi verde, que tenían sus ojos ...
... cuando el sol le pegaba de lleno en la cara. Estaba hermosa. Una diosa de su altura, paseándose con esa bikini metiéndosele en la colita y la almeja depilada perfectamente, marcada entre sus piernas, iba a ser un verdadero peligro para la salud de los viejos verdes que ya habíamos visto que viajaban con nosotros. Cuando dio una vueltita para mostrarme como le quedaba de atrás, recibí un flechazo en la mente. Otro más. Esta vez más fuerte: a esa colita le quedaban pocas horas de virginidad. Ese culo bellísimo que tenía enfrente estaba cada vez más cerca de ser mío. Por más lindo que sea, lo quería romper con todas las fuerzas posibles. -¿Y? ¿Qué tal me queda, Rodri? – me preguntó, sabiendo la respuesta. -Blanco – dije sin dudar. También casi sin pensar. La palabra salió de mis cuerdas vocales con tanta desesperación que Julia pensó que la estaba cargando. -Blanco. – le repetí. Julia sonrió con la boca chueca, signo que ya sabía que expresaba cuando se estaba excitando. Se puso detrás de mí, apoyándome las tetas en la espalda. Con una de sus manos me abrazó el abdomen y con la otra me sacó la verga del pantalón, y la apretó con ternura. -Que pajerito resultó ser mi primo. – dijo suavecito en mi oído. – Le tengo que andar tocando el pito a cada rato. Y comenzó a bajar y a subir sus dedos con mi pija en el medio. Yo me estiré y le alcancé el vaso. Lo tomó y volvió a poner su mano sobre mi panza, esta vez apoyándome el cristal para tener más ...