1. Tortuosa justicia sexual


    Fecha: 06/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos

    ... matriarca.
    
    Pesadilla
    
    Habrían pasado cinco semanas y dos días desde que Luis arribase a aquella casa del terror, toda una vida para el pequeño marginado, sobajado desde el primer minuto. Apenas había visto la luz del día. Casi no sabía nada de sus padres, salvo las pocas palabras que podría escuchar a través del ancestral teléfono fijo al pie de las escaleras. Principalmente de su madre, pues su padrastro ni se molestaba.
    
    No había diferencia, Luis estaba solo, fuese donde estuviese. Solo esperaban de él lo mejor, sin poner nada de su parte. Especialmente de su tía Margot, de esa infame señora quien lo citaba en punto de las seis de la tarde, en el lugar de siempre.
    
    Ahí, donde Luis tomaba asiento en la misma rutina de siempre. Colocando sus instrumentos de estudio con sumo cuidado sobre la mesa. Postura recta y manos limpias. No había que hacer enojar a la señora, aunque todo fuese en vano.
    
    Momento preciso en que lo aborda su tía, anunciando su presencia con el siniestro pero excitante sonido de sus tacones de aguja estridentes sobre el piso de madera, haciendo eco a través del pasillo, como una feroz bestia saliendo al coliseo. Enseguida Margot le arrebata el cuadernillo a su sobrino, y sin expresión comienza a juzgarlo.
    
    Luis esperaba nadando en una sopa amarga de emociones, miedo y terror en su mirada. Ansiedad y depresión dentro de su alma. Miraba a su tía posada frente a él, engreída y arrogante cuál solo ella. Vestía una blusa blanca impecable, un saco ...
    ... color vino, y una falda del mismo tono, sin embargo un poco más corta de lo habitual, la cual ahora le permitía ver un poco mejor sus piernas revestidas por sus fieles pantimedias negras.
    
    Sin más, Margot toma asiento junto al muchacho y comienza a escribir sobre su libreta. Se trataba de un tema nuevo. Aunque para Luis el procedimiento para dar solución al problema le parecía familiar, su maestra se esmeraba en complicar la ecuación tanto como fuese posible. –Resuélvelo. –Ordena, sin más explicaciones.
    
    Atento, el adolecente se apresura con los nervios de punta, intentando coincidir con un medio que le ayudara a solucionar la tarea impuesta. Su tía le observa, poniéndole más presión al momento y aumentando el estrés del pobre muchacho.
    
    En la mirada de su Maestra solo había maldad, no había nada que más quisiese que hacer sufrir a su sobrino. Se regocijaba al verlo temblar de miedo, luchando por resolver un problema innecesariamente más avanzado para su nivel escolar, mientras jugueteaba con su cabello y con su collar de oro, recorriendo los eslabones dorados desde su cuello hasta su pecho, entremetiendo un poco su mano en medio de sus grotescos senos.
    
    Sus intenciones eran claras. Quería distraerle para concebir una genuina excusa con la cual poder desquitar toda su frustración con su desprotegido sobrino. Y él luchaba, cada segundo libraba una feroz batalla consigo mismo, con sus estudios y con su tía, quien se empeñaba en llamar su atención abriendo su saco para ...
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