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Tortuosa justicia sexual
Fecha: 06/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... tonterías! –Le ordena la elegante dama separando sus piernas cual estrella de mar sobre las cobijas. Luis le mira estupefacto, y aunque estaba lleno de miedo, el pequeño se estrecha a su tía justo por enfrente, como se encara a cualquier bestia salvaje, se inmiscuye entre sus gruesas piernas siempre encarnadas en aquella lencería negra, zapatos altos y faldas entalladas de oficina. Decidido, le sube un poco su falda color melón, tan solo lo suficiente para que su cabeza pudiese irrumpir en su entrepierna, dispuesto a darle una buena chupada como lo había hecho antes, pues sabía que eso funcionaba con ella. Su tía le ayuda un poco abriéndole camino para que llegase a su destino. Y ahí, sin perder la prisa, el naciente adolecente desenrolla su lengua completamente para cubrirle toda su concha escondida bajo sus bragas de encajes, cual manto rosado y húmedo que mojaba los telares de su íntima vestimenta. Lengüetazo tras otro, Luis terminaba de empapar sus bragas con su saliva, saboreando de paso la natural humedad secretada de su vagina a lo largo del día, en su afán por conseguir chuparle su clítoris con un mapa ciego en su mente. Y su tía lo gozaba, la muy zorra se complacía con el momento incestuoso, regocijándose en el pecado, sobándose sus grandes tetas con pasión, despeinando su cabello, y restregando la cara de su sobrino zambullido entre sus piernas. –Mmm. –Gemía entre sutiles quejidos complacida con el sexo oral de Luis. De un firme arrebato, ...
... finalmente Luis se deshace de las bragas que le obstruían el camino a su manjar, consiguiendo así, beber del amargo coño madura de la condecorada Bioquímica dama de la familia. Ahora de primera instancia al colocar sus labios directamente en los de su vagina, comiéndosela con desdén de arriba abajo, restregando su boca y lengua entre sus pliegues húmedos y carnosos, un tanto más aguados por el paso de los años vividos. Satisfecho con su trabajo, Luis se reincorpora, desprendiendo su boca del coño de su tía, cual tentáculo de calamar succionando a su presa, y sin perder el tiempo se desenfunda su endurecido pene, fuera de los confines de su pantalón, bajándolo hasta sus tobillos, para ensartarlo sin miedo ni piedad en la vagina de su tía. Ella lo gozaba con sumo placer. Después de casi un mes sin su esposo, aquel jovial pene de su sobrino se desliza en su holgada cavidad completamente lubricada con tanto placer, que la hacía estremecer intensamente, obligándola a abrirse por completo ante Luis y su hinchado pene dentro de ella, embistiendo, inexperto, sin fricción alguna. Sin embargo todo ese placer tenía un costo, y aquellos estímulos húmedos estrujando su pene con las carnosidades en las profundidades de su tía, pronto le arrancaban de a poco un precoz orgasmo del endeble esfínter sin experiencia del muchacho, haciéndolo eyacular en el interior de su vagina. Pero Luis tenía una carta bajo la manga, y haciendo gala tanto de su juventud como de su inasible apetito sexual, a ...