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Tortuosa justicia sexual
Fecha: 06/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... importó, siempre lo había gozado, y ahora Luis lo disfrutaba también. Más allá del placer que le producía la angosta fricción de aquella nueva cavidad, en realidad Luis disfrutaba como su tía sufría y sollozaba en cada embestida, siendo lastimada igual que ella hacía con él. -¿Qué se siente? Que rico culo tienes. ¿Te gusta tía? –Le susurraba al oído mofándose con su sufrir. –Púdrete hijo de puta. –Le contestaba su tía agudizando la garganta para soportar el dolor. Al tiempo que él bajaba su mano derecha hasta su ahora libre coño para ensartarle su par de dedos medios haciendo cuneta en su interior para conseguir que comenzara a mojarse más y más, empapando sus dedos rápidamente. A pesar de todo el sufrimiento, sabía que a la zorra de su tía le gustaba de esa forma. -Ven, ayúdame. –Le decía a su compañera quien yacía petrificada a un lado de la cama, completamente desnuda, observando como Luis violaba a su propia tía. Alison lo comprendió de inmediato. Y aunque muerta de miedo, se armó de valor para inmiscuirse entre las piernas de su patrona hasta su coño, el cual era ofrecido por los dedos de Luis que a su vez exponían la concha de su tía separando sus labios menores, mostrando lo mojada y jugosa que se había puesto. -¡No te atrevas! ¡Zorra desgraciada! Te juro que haré que te arrepientas. –Amenazaba inútilmente a su sirvienta, sin poder hacer más que mirar como su larga y lacia cabellera se perdía bajo su cintura hasta sentir su caliente lengua sorbiendo ...
... directamente de su cáliz añejo estimulado masoquistamente. -¡Sois unos cerdos repugnantes! –Blasfemaba la señora a oídos sordos de Luis quien no dejaba de masturbarse con gran placer; estrujando su verga en su orto, fuerte y profundo. Y de Alison, chupándole la vagina con fervor y toda decisión de hacerla pagar sus ofensas a punta de orgasmos. Pronto, las agudas quejas de la Doctora Margot se convertían lentamente en sollozos de placer que intentaba camuflar torpemente con gritos de repudio. –Haaaa. Hay. Desgraciados. Mmmm. Huuuy. Malnacidos. Sshmmm. –Gozaba la señora entre suspiros sintiendo la inminente venida que se avecinaba. Aplausos se hacían escuchar al estamparse los muslos del endeble cuerpo de Luis en las grandes caderas y voluptuosas nalgas de su tía. Al tiempo que Alison se ensañaba cual sanguijuela en el coño de su señora, haciendo que se mojara más y más, escurriendo hasta su culo el cual no paraba de ser abusado por su propio sobrino. Los gritos resonaban, las embestidas no cesaban y Alison finalmente concebía el clítoris completamente erguido de la Doctora provocándole espasmódicos ajetreos de placer incontrolables. Entonces Luis finalmente sacó su pene completamente rojo y sucio del orto de su tía y se apresuró a ponerlo en su rostro luchando con su tía para que no se desaprisionara. Una vez arrodillado en la cara de su tía inmovilizando sus manos con sus rodillas, Luis le sujeto con rudeza la cabellera de su para girarle su cuello directo a su pene ...