1. Tortuosa justicia sexual


    Fecha: 06/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos

    ... frente a ella. Y con su mano libre, le abrió su boca sin ningún cuidado para ensartarle su sucio pito.
    
    Era peligroso pero sabía que su tía era tan puta que igual se la chuparía. Y así fue, aquella engalanada y lustre dama condecorada le mamaba el falo cual estrella del porno, como toda una zorra profesional. Al tiempo, Alison aumentaba su labor en los confines de su coño, trabajando justo en su punto de placer, aquel que solo una mujer puede conocer de tal manera, para complacer a otra.
    
    Y ahí su tía estallaba por primera vez. Si, la muy perra lo estaba gozando, era lo que quería. Que la empotraran con crueldad y la ultrajaran sin piedad. Se saboreaba el pito de su sobrino, realmente lo disfrutaba, y de Alison, de su joven sirvienta masturbándola con destreza y extremo placer, violándola con ambas manos, una estimulándola bruscamente su interior y la otra restregándose desmedidamente en su clítoris.
    
    Así, finalmente Margot explotaba, sucumbiendo a todo ese placer masoquista, sodomizada por el par de jóvenes quienes a su vez disfrutaban de su maldad, desahogando los inhumanos tratos recibidos todo ese tiempo. Mirando como la desalmada señora eyaculaba entre los delgados dedos de Alison, gimiendo de placer con la boca llena del pito de su sobrino.
    
    Pero todo era parte del plan, no era un favor, se trataba de una cruel venganza que apenas comenzaba. Y el par seguía y seguía estimulándola sin piedad, haciéndola venirse una y otra vez, derrochando su húmedo orgasmo sobre ...
    ... la boca de la joven mucama, quien sin embargo, no paraba de chuparle su clítoris como si fuese un chupete.
    
    -¡Paren! ¡Cabrones! ¡Yaaaha! –Suplicaba la señora, entre lloriqueos y gimoteos. Sufriendo terriblemente por el orgasmo prolongado. Los golpeaba y los abofeteaba, incluso a puño cerrado, estaba realmente desesperada por liberarse. Pero Luis y Alison lograban contenerla sujetándole los brazos y piernas para inmovilizarla una vez más y seguir estimulándola sin piedad.
    
    Luis le acariciaba las tetas, las estrujaba con fuerza, las lamía, y chupaba a placer. Era el que más disfrutaba de lastimar a su tía. Jalándole del cabello con brusquedad, apretando con fuerza sus brazos para someterla y ahorcándola con una sola mano alrededor del cuello casi quitándole el aliento por completo.
    
    Alison por su parte le abofeteaba las nalgas, se divertía con el estridente sonido que producía su palma al estamparse contra los grandes glúteos de su patrona. Sonreía al ver la rojiza marca de sus dedos que dejaba tatuada después de cada golpe.
    
    Ambos la trataban sin respeto, como si fuese solo un pedazo de carne, tal y como ella los había tratado todo ese tiempo. Ahora eran ellos quienes se regocijaban con su sufrimiento, violando la privacidad de su cuerpo como si no valiese nada. La manoseaban, la golpeaban y la ultrajaban.
    
    -¿Te gusta tía? –Preguntaba Luis en tono de burla al tiempo que le metía su par de dedos medios en la empapada concha de su tía, frotándola con cruel brusquedad ...