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Hermosa y ardiente madura
Fecha: 07/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Xolotl, Fuente: CuentoRelatos
Soy un hombre de 45 años, separado desde hace nueve y sin pareja actualmente y por lo mismo siempre ansioso de tener una experiencia sexual, me atraen mucho las mujeres maduras, mayores que yo desde que era joven; desde la era de internet se me ha facilitado el encontrar mujeres para encuentros sexuales y la mayoría de esos encuentros han sido satisfactorios. Para este primer relato decidí contar un encuentro reciente que sucedió precisamente este año, por razones obvias cambiaré el nombre de la persona, a ella la conocí en una aplicación de citas y por suerte ella estaba ubicada en un lugar cercano a mi ciudad, a esta mujer la llamaré Olga, un monumento de 52 años, muy guapa, de buena estatura, caderas anchas y unos senos hermosos. Después de cierto tiempo de conversar por mensajes decidimos conocernos en persona, debo mencionar que nuestras conversaciones siempre fueron de cosas básicas, es decir, jamás se subieron de tono o se habló de sexo aunque si hubo alguna insinuación de mi parte para saber si había posibilidad de estar a solas. Llegó pues el día de conocernos, me adapté a sus horarios y ella fue quien prefirió venir a mi ciudad, fui a recogerla a la terminal de autobuses y lo primero que me fijé fue en su prominente trasero, una mujer madura, atractiva y que llamaba mucho la atención. Era obvio que los dos estábamos nerviosos así que lo primero que hicimos fue ir a tomar algo para conversar y entrar en confianza, hubo un comentario que me iluminó por ...
... decirlo así pues ella sugirió que no comiéramos nada por la “actividad” que íbamos a realizar, cosa que yo amablemente asentí. Al salir de ese sencillo café Olga y yo nos dirigimos a un discreto hotel en un lugar céntrico de la ciudad, nos instalamos y los nervios ya habían cedido un poco, nos sentamos en la cama platicando cosas sin importancia; tomé la iniciativa de besarla primero y delicadamente la comencé a desvestirla, el olor de su ropa y de su cuerpo eran de un perfume suave y muy agradable, ella también me ayudó a quitarme la camisa, yo no pude aguantarme más y le quite en pantalón dejándola solamente en unas discretas pantaletas color beige, nos acostamos y ella me ayudó a quitarme mi pantalón, cuando llegó el momento de quitarme el bóxer, ella lo hizo en una especial delicadeza al mismo tiempo que me daba de besos alrededor de mi miembro, una vez despojado de mi ropa interior, ella empezó a darle de besos a mi pene suave y lentamente me lo chupó, esa actividad no duró mucho pero logró que tuviera una erección al instante, después yo la dejé totalmente desnuda, le abrí las piernas y me acerqué a su vagina que tenía un vello púbico muy discreto que la hacía lucir muy bien, le lamí su clítoris por un largo rato cosa que a ella le encantó pues me sostenía la cabeza de tal manera que no me separara de ahí, me excito mucho la forma en que jadeaba y se ponía más caliente. Después de intercambiar sexo oral me dispuse a penetrarla lentamente mientras ella seguía acostada, ...