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Hermosa y ardiente madura
Fecha: 07/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Xolotl, Fuente: CuentoRelatos
... abrí sus pernas y estuve a punto de venirme en esa primera estocada, me relajé y me fui moviendo poco a poco y subí el ritmo de la penetración, al mismo tiempo besaba su boca y su cuello, era evidente que tenía tiempo de no tener sexo pues estaba muy deseosa de sentir una verga en su interior; pronto cambiamos de posición y dejé que ella decidiera como continuar y no dudo en montarse metiéndose ella misma mi duro instrumento, era una cosa hermosa verla ahí montada, moviéndose lentamente a su gusto, en ese momento yo no me movía pero si me sentía muy caliente ante tan rico coito y admirando a esa belleza que de repente soltaba ricos gemidos. Después de cierto tiempo mientas ella seguía montada me comenzó a acariciar los testículos, soy muy sensible de esa parte, y provocó que me viniera antes de lo esperado, eso lo vimos con humos y decidimos tomar un descanso, nos bañamos y dormimos un poco, lo mejor estaba por venir. Una vez repuestos de la primera fase, comenzamos a cachondear, besé todo su cuerpo y ella me acaricio la verga suavemente, volví a abrirle las piernas y esta vez la penetré con más fuerza y cambiamos de posición varías veces, ella se pudo se lado para que le penetrara por atrás mientas levantaba una pierna, debo decir que nunca dejé de masajear sus lindos senos, de repente decidí voltearla y la empine de tal manera que me ofreciera ese hermoso culo que fue lo primero que vi en ella, me sorprendió la forma en que se empinó lo más posible para que la cogiera, ...
... fue delicioso ver como disfrutaba esa forma de penetración, en ese momento yo acariciaba ese hermoso par de nalgas y veía muy excitado como entraba y salía de ella. El mejor momento de esta sesión de sexo fue cuando ella se volvió a montar, esta vez lo hizo con más fuerza y yo ahora di decidí embestirla lo más que puede, era todo un placer sentir como entraba y salía de ella, yo ahí acostado pude admirar sus hermosos senos, grandes redondos aunque con pezones pequeños pero excitados, amé ese momento ya que ella levantaba su cabeza de tal manera que veía como sus senos apuntaban hacia arriba. Me excitó mucho verla gozar y la forma que en esta vez gemía, era una combinación de quejidos de placer y sonidos con la boca que no puedo describir pero que denotaban mucho placer, los dos estábamos bañados en sudor por el placer y agitación que sentíamos, me quedo con esa fotografía mental sin duda. Ya no pude más y estaba por llegar el momento de terminar, así como estaba, cabalgándome y soltando todo su placer, intercambiamos besos, caricias y esas cosas ardientes que se dicen cuando estás a punto del clímax. Nuevamente acaricio mis huevos, ya no podía más y le pregunté en donde quería que me viniera, “en donde tú quieras papi, donde sientas más rico”, aumente la velocidad de mis movimientos advirtiéndole que estaba por terminar, al fin descargue mi leche dentro de ella al mismo tiempo que los dos nos movíamos; terminamos agotados pero complacidos, después nos dormimos un rato y ...