1. La niña mala y el cachondo de su tío


    Fecha: 08/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... cogido y, mirando despectiva al joven, le dijo sonriendo maliciosamente:
    
    Ramoncín es un pichafloja.
    
    Y se marchó del salón, subiendo a su habitación, dejando a su primo gimoteando en el suelo.
    
    Al entrar en su dormitorio, vio la ropa del joven y, cogiéndola, hizo una bola con cada una y la tiró con fuerza por la ventana, cayendo al jardín de los vecinos.
    
    Mientras el joven, más recuperado, subió despacio y sin hacer ruido por las escaleras, buscando a su prima no solo para follársela sino también para vengarse de ella por lo que le había hecho.
    
    La encontró sentada tranquilamente en su cama, con la espalda sobre el cabecero y completamente desnuda. Le esperaba y nada más verle, le preguntó sonriendo cáustica:
    
    ¿Estás ya bien, pichafloja?
    
    Ramoncín no se esperaba pillarla así, tan tranquila y esperándole en pelotas. Aunque la niña no llevaba ninguna ropa encima, el joven no podía verla el coño ya que al tener las rodillas dobladas, éstas lo ocultaban.
    
    ¿Qué tal una buena sesión de sexo duro? ¿Lo aguantará tu polla diminuta?
    
    Le volvió a preguntar Malena en el mismo tono que antes, dejando a su sorprendido primo en un mar de dudas, pensando:
    
    ¿Quería ahora Malena que se la follara?
    
    Pero, como conocía a su prima, pensó que quería tomarle otra vez tomarle el pelo, calentarle hasta que se corriera pero no dejarle que se la tirara, así que, como quería follársela, se lanzó rápido hacia ella, pero Malena, viendo las intenciones de su primo, levantó aún más ...
    ... rápido la mano derecha que tenía apoyada en su muslo y, pulsando el disparador del aerosol de gas pimienta de su madre, le roció el rostro con un buen chorro.
    
    Sorprendido por el chorro, aunque cerró los ojos, no contuvo su ímpetu pero se desvió, cegado con estaba, del objetivo, no cayendo sobre su prima, sino chocando con la pared, donde rebotó violentamente, cayendo al suelo como si de una marioneta rota se tratara.
    
    ¡Ay, ay!
    
    Gimió dolorido, cubriéndose con sus manos su rostro magullado.
    
    Malena, mirándole desde su posición de sentada sobre la cama, le dijo irónica, luciendo una salvaje sonrisa en su rostro:
    
    Ya veo que no quieres una buena sesión de sexo duro.
    
    Como Ramoncín en el suelo no respondía y solo se quejaba lastimeramente, la niña continuó increpándole.
    
    No solo eres un pichafloja y un tontorrón, sino también un pedazo maricón.
    
    Al tiempo que le empezaba al joven a sangrar la nariz, comenzó a sentir una fuerte sensación de quemazón en su rostro y, especialmente, en sus ojos. Enseguida la sensación fue como si le hubieran echado agua hirviendo, y empezó a gritar, retorciéndose de dolor en el suelo.
    
    Observó Malena tranquilamente a su primo, sabiendo que la sensación que él tenía era solo temporal y en menos de una hora sería poco más que un recuerdo. Le parecía que era un justo castigo al tontaina de su primo. Si quería follársela tenía que utilizar otra estrategia y quizá ella se entregaría con gusto, pero una violación era una cosa que la niña ...