1. Los tíos


    Fecha: 09/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Demian1558, Fuente: CuentoRelatos

    Pablo
    
    El verano anterior a la pandemia decidimos con mi cuñado pasar las vacaciones juntas las dos familias, ellos con sus tres hijos y nosotros dos, mi esposa Mahia y yo Pablo. Habíamos elegido ir a un lugar tranquilo, Miramar, como ellos son seis le ofrecí llevar a su hijo mayor Juan con nosotros ya que nuestro coche íbamos solo nosotros dos.
    
    Además tanto yo como Mahia tenemos una buena relación con Juan, será porque la diferencia de edades es poca respecto a los otros hijos, Juan tiene 19 y mi mujer 38, es media Mahia como dice Juan, y yo tengo 44.
    
    Alquilamos a partir del 15 de enero, que pasamos a buscar a Juan el 14 a la noche para llegar temprano el 15 desayunar e irnos al chalet, sus padres llegarían después del mediodía.
    
    Cuando salimos a la ruta ya se veían unos nubarrones oscuros en el horizonte, al llegar a Dolores la lluvia era torrencial, no se veía ni la ruta, Mahia propuso parar en un hotel en la ciudad total teníamos tiempo, a Juan le encantó la idea, para él era como una aventura.
    
    Los hoteles estaban repletos, conseguimos la única habitación en un hotel de 3 estrellas que era con cama matrimonial, los dos miramos a Juan como preguntándole si tenía algún problema en compartir la cama con nosotros, Juan contestó para nada, hasta parecía divertido.
    
    Desde el coche hasta el hotel nos habíamos empapado, así que en cuanto entramos en el cuarto nos quedamos la tres en ropa interior y fuimos a buscar las toallas para secarnos.
    
    Juan
    
    Al ...
    ... principio lo de compartir la habitación me resultaba divertido, hasta que tuvimos que desvestirnos para poner la ropa a secar, yo no estaba acostumbrado a ver a mi tía en bombacha y corpiño, y menos estando mojados, que le dejaban trasparentar la mata de pelos de la concha y los dos pezones oscuros, grandes y parados.
    
    Me llamó también la atención que se pusieran a jugar delante mío, corriéndose por toda la habitación y cada vez que Pablo la alcanzaba la abrazaba y le manoseaba las nalgas y ella amagaba a pellizcarle la poronga, y aparentemente esto calentaba a mi tío porque su calzoncillo cada vez se dilataba más, haciendo que empezara a alternar mi vista entre la concha peluda de Mahia y la poronga cada vez más crecida de Pablo, ambas cosas me atraían y calentaban, haciendo que mi pija comenzara a pararse, y por las dimensiones que tengo temía que se escapara de la bragueta del bóxer.
    
    El solo pensar que en un rato estaríamos compartiendo la cama, me hizo difícil poder esconderla a la mirada de mi tía, en realidad no sé si quería esconderla.
    
    Mahia
    
    Cuando entramos en la habitación a mí también me resultaba divertido desvestirnos para secarnos, pero cuando Pablo empezó a correrme y a manosearme, noté que Juan nos miraba a ambos con bastante interés, claro al estar mojados estábamos casi desnudos, peor aún las transparencias hacia la situación más erótica, era lógico que el pendejo se calentara y se le empezara a ver una leve erección bajo el calzoncillo mojado, aunque leve ...
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