1. Los tíos


    Fecha: 09/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Demian1558, Fuente: CuentoRelatos

    ... para la pija que tiene es un montón, no era la primera vez que la miraba, estando en la pileta varias veces me calenté viéndosela bajo el slip, lo cual me costó alguna posterior paja mientras le contaba a Pablo.
    
    Y ahora este juego que inocentemente había empezado Pablo me tentaba a seguirlo para ver hasta donde se calentaba Juan, por eso empecé yo a jugar a pellizcarle la pija a Pablo, que inmediatamente me hizo una mirada cómplice y una sonrisa mientras trataba de pellizcarme una teta.
    
    Ahora en un rato íbamos a estar en la cama los tres, la bombacha se me estaba secando del agua, pero el flujo me la estaba mojando otra vez, y se notaba porque era gris, aproveché para decirle a Pablo que paráramos un momento que quería descansar, Juan se había sentado en una silla frente a la cama, yo me acosté en la cama con las piernas hacia él, para llamarle más la atención comencé a abrirlas y cerrarlas, la mancha crecía en mi bombacha y en el calzoncillo de Juan se notaba cada vez más esa hermosa pija que se dilataba.
    
    Pablo
    
    Me di cuenta del juego que proponía Mahia, e indudablemente la concha encharcada de ella estaba causando el efecto deseado, el pendejo estaba como hipnotizado, y no sacaba la vista de la entrepierna, a tal punto que no se había dado cuenta que la cabeza ya le salía por la pierna del bóxer, era tan grande que estuve tentado de acercarme y tocarla para mostrársela a mi mujer, la idea de que en unos instantes estaríamos los tres en la cama, y que ...
    ... seguramente Mahia no pararía hasta tragársela, estaba seguro que en este momento se la estaba imaginando apoyada en su culo. Juan estaría pensando en hacérsela resbalar entre los labios de la concha.
    
    Cuando nos acostamos, Mahia quedó entre Juan y yo, mirando hacia mi lado, le dimos las buenas noches y nosotros quedamos abrazados. Al rato Mahia me dice al oído que Juan se la está apoyando.
    
    P: Pero estás segura?
    
    M: Y mirá, estoy sintiendo la pija tibia a lo largo de la raya del culo. Que hago me corro?
    
    P: No dejá, está dormido y es normal que a su edad esté empalado toda la noche.
    
    M: Entonces vos querés que me deje apoyar?
    
    P: Y sí, déjalo, pobre pibe no la debe poner nunca, y a vos te debe gustar, o no?
    
    M: Y sí… Que te parece? Tenés razón, total que mal hace, no?
    
    Yo me quedé dormido, hasta que ella me despertó:
    
    M: Pablo, le está creciendo la pija y me la está empujando contra el culo!
    
    P: Pero te molesta?
    
    M: Molestar no, pero la tiene tan grande que me está calentando mucho!
    
    P: Pero entonces qué más querés guacha, te acordás las veces que imaginamos que teníamos un pendejo en la cama y lo calentábamos entre los dos?
    
    M: Sí por eso me acuerdo cuando me apoyabas el consolador para que me lo imagine, pero esta pija es más grande!
    
    P: Tan grande es?
    
    M: Ay sí! Porque no te fijas y me la acomodas entre las piernas así me la refriego en la concha que la tengo empapada.
    
    P: Querés que se la agarre?
    
    M: Dale si te estás muriendo por hacerlo, o no era ...
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