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Primero me desvirgó, luego fui su putita
Fecha: 12/04/2022, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: CuentoRelatos
Este relato es la historia que vivió Miguel García, un lector de mis relatos, el cual me escribió pidiendo si podía escribir sus recuerdos de cuando fue desvirgado, a sus recién cumplidos 20 años. Fue en Alicante donde estaba realizando el servicio militar, y fue su capitán quien lo desvirgó. Me encontraba realizando el servicio militar en Alicante, de aquellas contaba con 20 años, era bastante tímido. Cuando llegué al destino, me incorporé a una compañía de mantenimiento, en la cual estaba al mando un capitán. Allí me asignaron al servicio del capitán como chofer y almacén de ropa. Al principio siempre uno está nervioso, pero según van pasando los días, te acostumbras y ves que la cosa es bien sencilla y fácil de llevar. El capitán no parecía mala persona, era un hombre fuerte y robusto, ya algo mayor, pero se veía de buen carácter. Todo comenzó un día que, al entrar a recoger una ropa, entré al cuarto del capitán, justo en el momento que este salía de la ducha, totalmente en pelotas. ¡Dios! Mi vista fue directa a su entrepierna. Quedé paralizado, viendo aquella polla que le colgaba, era grande y sobre todo gorda, y que pelotas, joder aquello me dejó con la boca abierta y sin poder quitar la vista de aquello que le colgaba al capitán. ¿No has visto nunca a un hombre desnudo, o que? Me soltó de sopetón, viendo como yo estaba paralizado con la boca abierta sin quitarle la vista de encima. Sssí sssí, contesté tartamudeando, sin saber que hacer, medio paralizado, ...
... con la boca medio abierta, subiéndome los colores a la cara. Pues pareces una niñita asustada. Bueno la verdad es que tienes cuerpo de niñita, con ese culito redondito… Ese día la cosa quedó ahí, pero la verdad es que yo, cada día que pasaba, no podía sacar de la mente la visión de aquella polla grande y gorda, y las enormes pelotas que le colgaban. Yo hasta entonces lo único que había hecho eran mamadas y tocamientos, nunca me habían dado por el culo, todavía era virgen en ese aspecto. Pero aquella visión que no me salía de la cabeza, me excitaba y calentaba, hasta me había pajeado recordando aquella escena. A los pocos días de este incidente con el capitán, lo tuve que llevar en el vehículo oficial, iba hablando por teléfono, y le pude escuchar, más bien creo que hizo que yo le pudiera escuchar, que tenía a su cargo un chavalito jovencito, con un culito redondito y muy pero que muy apetecible, al que deseaba follárselo. Al escuchar la conversación que tenía con la otra persona, me vino al recuerdo el incidente de hacía unos días, y me imaginé que del chavalito que hablaba era de mí. De repente me subió una cosa por todo el cuerpo, que me hizo poner nervioso y excitado a la vez. A la tarde de ese mismo día, fui a recogerlo de un acto oficial. Me ordenó que lo llevara a la habitación de la compañía. Iba algo contentillo, se notaba que había bebido algo de más. Cuando llegamos se empezó a desnudar, pensando yo que se iba a echar a dormir, ya que se le notaba ...