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Madre e hijo, experiencias eróticas (IV)
Fecha: 13/04/2022, Categorías: Incesto Autor: SoyEdipo, Fuente: CuentoRelatos
Pasaron dos semanas y yo pensaba únicamente en que llegase otro fin de semana donde quedarme a solas con mamá. Finalmente ese día llegó, mientras en mi cabeza solo habitaban imágenes de lo sucedido con ella y de esa foto tan sugerente que me envió. -Mamá, ¿quieres que entrenemos? –pregunté yo, sabiendo la respuesta. -Por supuesto, me cambio y listos –dijo ella muy alegre Como ya era habitual, tras el entrenamiento nos dirigimos a la ducha, nos desnudamos y entramos. Cogí el jabón y se lo pase a mamá, ella comenzó a extendérmelo por el pecho, yo me aproximé a ella rozando con mi pene erecto apuntando a su vagina. Mamá entonces me lo agarro con suavidad y comenzó a masajearlo suavemente. Mientras lo hacía tome el jabón, y comencé a extendérselo por sus pechos masajeándolos suavemente, y disfrutando de su suavidad. Tras continuar un rato así, mamá se dio la vuelta, y pego su culo a mi pene, tomo mis manos nuevamente y continuo masajeando sus pechos con ellas. Poco a poco, fue bajando hacia su vagina, donde comencé a notar el bello. Yo dejaba a mamá llevar mis manos donde ella quisiera, dejaba que usara mis dedos para pasar por sus labios vaginales, no llegaba a meterlos, solo rozaba su precioso coño con ellos. Finalmente, nos aclaramos el jabón y salimos de la ducha, nos secamos mutuamente y mama me dijo: -Me encantan estos ratos contigo cariño –para, acto seguido, darme un beso rápido y breve en los labios. -Y a mí también mamá –dije sonriendo de forma ...
... sincera. Mamá se fue a su cuarto desnuda por la casa, y yo fui al mío. Tenía claro que aquello estaba avanzando hacia un punto donde quizá, con algo de suerte podría alcanzar la meta que deseaba desde hacía tantos años, hacer el amor con mamá. Tomé una decisión, llevar a mamá al pueblo el fin de semana siguiente, así pues le dije: -Mamá, ¿quieres que vayamos a pasar el finde al pueblo, ya que va a hacer sol y buena temperatura? -Me parece una idea genial cariño, me apetece mucho estar los dos solos en el pueblo –dijo mamá con un tono sensual. El fin de semana llegó, cogimos el sábado temprano el coche, durante el trayecto mis ojos se desviaban de la carretera por el precioso escote de mamá. Cuando llegamos al pueblo, abrimos la casa y revisamos que todo estaba en orden. Así pues, fuimos al patio, y decidimos tomar el sol y relajarnos. -Oye cariño, podemos aprovechar a hacer nudismo y ponernos morenos –dijo mamá mientras se descalzaba. -Me parece buena idea además estamos solos y en la intimidad –dije yo de forma sugerente. Mamá se desnudó por completo, se quitó el sujetador dejando libres esas hermosas tetas, y se bajó las braguitas de encaje que llevaba. Yo, por mi parte hice lo mismo, quedándome totalmente desnudo y con mi pene comenzando a erguirse. Tras un rato tumbados mamá me dijo: -Paul, vamos a echarnos algo de aceite, así nos protegemos y nos ponemos morenos –a la vez que me pasaba el bote de aceite. -Vale, date la vuelta que te voy ...