1. Madre e hijo, experiencias eróticas (IV)


    Fecha: 13/04/2022, Categorías: Incesto Autor: SoyEdipo, Fuente: CuentoRelatos

    ... echando –dije yo con iniciativa.
    
    Mamá se tumbó boca abajo, y yo comencé a echarle aceite por la espalda, baje por sus lumbares, y comencé a embadurnarle las nalgas, masajeándolas con suavidad.
    
    -Bien, gírate y te echo por delante mamá –dije yo con ganas de tocarle los pechos.
    
    Mamá se giró, y comencé a echárselo por el abdomen, subiendo poco a poco a sus tetas y embadurnando sus pezones rosados y grandes de aceite. Entonces poco a poco baje hacia sus ingles y sus muslos, y los recorrí por la parte interna rozando los labios de su vagina.
    
    -Venga cielo, que te pongo yo ahora –dijo tomando el bote de aceite.
    
    Yo me tumbé boca arriba, pues solo quería ver como sus pechos se movían mientras me masajeaba. Mamá comenzó a echarme aceite por los pectorales y el abdomen. Al poco rato, se echó aceite de nuevo en la mano, y la dirigió a mi pene. Comenzó un suave masaje de arriba abajo, recorriendo con su mano desde la base hasta la punta. Sus pechos me rozaban en mi pecho, y mamá se acomodó un poco más sobre mí. Yo disfrutaba mirando cómo me tocaba y como sus pechos se movían sutilmente. Tras un rato, mamá se quedó mirándome fijamente a los ojos, nuestras caras estaban bastante cerca. Yo, de forma casi subconsciente, iba acerándome a sus labios, hasta que quedamos a escasos milímetros.
    
    -Dios… -dijo mamá en un suspiro.
    
    Y nuestros labios se fundieron en un beso. Comencé poco a poco a meter la lengua, y mamá me correspondía juguetona. Su mano seguía acariciando mi pene, ...
    ... mientras que yo comencé a acariciar uno de sus pechos con suavidad.
    
    Continuamos varios minutos así, hasta que mamá soltó mi pene, separo sus labios y se puso de pie. Yo pensaba que quizá se había arrepentido de golpe, pero para mi sorpresa, tomó mi mano ayudándome a incorporarme, y comenzó a caminar hacia dentro de la casa, guiándome tras ella hacia su cuarto.
    
    Cuando llegamos, mamá se sentó al borde de la cama, y yo a su lado. Sus pechos me rozaban, mientras mamá volvía a besarme. Yo la rodeaba con un brazo por la cintura mientras nuestras lenguas jugaban, y con el otro comencé a acariciar sus muslos, subiendo hacia su coño. Cuando llegué note la humedad fruto de la excitación, y comencé a acariciar su clítoris suavemente con mis dedos, haciendo que mamá gimiese de gusto. Empecé entonces a besarla el cuello y a bajar hacia uno de sus pechos. Mamá tornaba la cabeza hacia atrás fruto del placer.
    
    -No sé cómo hemos aguantado tanto para hace esto… -dijo entrecortada por el placer.
    
    -Porque no estaba seguro de si querías o no –dije yo mientras chupaba uno de sus pezones.
    
    -Mmmm… llevo deseando esto desde hace semanas… -dijo entre suaves gemidos.
    
    Mamá comenzó a masturbarme despacio, ambos hacíamos movimientos muy suaves, fruto del miedo de esta nueva experiencia.
    
    Tras unos minutos así, mama dijo:
    
    -Túmbate en la cama Paul –separándose un poco de mí y dejando de masturbarme.
    
    Yo, haciendo caso a mamá, me tumbe hasta apoyar la cabeza en la almohada, mientras ella ...
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