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El Harén de Mama
Fecha: 15/04/2022, Categorías: Incesto Autor: corvus, Fuente: RelatosEróticos
... retrocediendo y agachando la cabeza. Claudia siempre fue disciplinada. — Tu hermana aun no es parte del Harem, esa será tu tarea; aún no claro está, aun debemos trabajar en ti zorrilla, ve a asearte y nada de toqueteos. — Termine imperativa. Después de preparar en Desayuno, fui a vestirme enfatizándome en mi atuendo: falda a cuatro de dos arriba de la rodilla, sujetador de encaje rojo y tanga roja, medias negras a juego con la falda, blusa blanca, destacando el sujetador rojo, con dos tres desabrochado de escote, siempre me gustaron mis tetas: su movimiento al caminar las miradas lujuriosas de los tíos y las de las tías con desaprobación. El maquillaje suave solo que resaltase mis ojos, los zapatos siempre ejecutivos con tacón; mirándome en el espejo aprobé mi reflejo. En la cocina las chicas; Amanda siempre con pantalones ajustados a su cadera, blusa que realzaba sus senos generosos como los míos y su cabellera rubia en una coleta, Claudia con una blusa recatada de color rosa, una falda a la rodilla muy rara vez vestía de pantalón, con unas medias de nylon, ella no era consciente de su sensualidad, pronto cambiaria eso en ella. Las despedí, aún tenía que meter la colada en la lavadora antes de irme. Entrando en la habitación de Amanda, ella es menos ordenada que su hermana menor tuve que inspeccionar toda su alcoba para encontrar sus ropas estaban esparcidas por toda a la alcoba, para llevarlas al cuarto lavandería, esta es una habitación detrás de la cocina da al ...
... jardín posterior donde yacía en desuso de mi difunto esposo. Al escoger la ropa de Amanda, pensé en ella, ella era la diva, ella era como como yo a su edad entre sus ropas sus bragas y tangas las primeras que saque estaban húmedas sentir su humedad me calentó intensamente. Sin poder evitarlo olí sus bragas; ella fue la que siempre me sacó de quicio, ahora estaba oliendo sus bragas, pensando ¿Cómo sería su coño? ¿Cómo sabría sus jugos?, su olor era fuerte afrutado exótico. Mi coño hormigueó mis jugos empaparon mi tanga pensando que pronto tendría a mi rebelde hija comiendo de mi sexo. Al terminar con la ropa de Amanda fui a la habitación de Claudia, todas sus ropas en el cesto, Claudia tenía ropas más recatadas, aunque casi nunca usaba pantalones; sus faldas y medias eran más bien sosas, sus blusas eran conservadoras. Era increíble saber que detrás de esas ropas tan puritanas se escondiese una niña tan cachonda, tendría que sacarla de esas ropas de monja y volverla mas sexy. Al batirse la colada fui a mi habitación tenía que cambiarme la tanga, al entrar encontré la bolsa de la compra sexual de ayer, todo lo adquirido en esa tienda sexual en las bolsas, comencé a vaciar sus contenidos sobre la cama; la fusta se encontraba ya en mi armario, el strap-on yacía en el suelo claro esta; un juego de dildos anales y las bolas chinas en una de las bolsas, el lubricante y los vibradores en la otra; las medias y los ligueros, así como las falditas y las blusitas cachondas. Yo ...