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Mario (08 de 22): Semana loca con algún recuerdo
Fecha: 16/04/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... lengua y me acarició los labios con ella. En el primer momento me quede inmóvil como muerto, un ramalazo eléctrico me había cruzado el cuerpo, lo mismo debió sucederle a él porque no hacía nada. Nos separamos un momento para mirarnos. -¡Marito! -¡Robert! Ninguno de los dos hablaba, solamente nos mirábamos echándonos los alientos en la cara del contrario y respirando con angustia. -¡Maricones! -exclamó mi primo, pienso que en aquel momento, ni Robert, ni yo, teníamos claro el sentido y concepto de la palabra que soltó Marcos. -Ahora viene lo mejor, veréis lo que que es una verga de verdad, de hombre. -se bajó el pantalón, ya le habíamos visto otras veces desnudo, pero con la polla lacia que no parecía nada del otro mundo, nos llamaba mas la atención el abundante vello negro que rodeaba la base. Ahora la tenía a tope de dura y tiesa. -los dos menores le mirábamos asombrados, aquello no era lo que enseñaba otras veces al mear o cuando nos cambiamos de ropa al secarnos después de la piscina, y tampoco en casa le había prestado excesiva atención. Se pasó la mano por ella y parecía que le daba gusto. -¡Ahhh!, esto si es rico, cuando os crezca lo sabréis. -¿No te duele? -No, al revés, está muy bien tocártela, y al final sale la leche. -comenzó a subir la mano por su polla, cerraba los ojos y saltaba a veces su culo elevándose del suelo… Algo nos interrumpió, entretenidos como estábamos no nos habíamos dado cuenta que la luz que entraba por las ...
... ranuras de las tablas, primero se había opacado y luego volvió a lucir igual, no habíamos escuchado gritos llamándonos como otras veces, pero se escuchaban voces cercanas hablando. Marcos se puso inmediatamente de pie y escondió la polla dentro del pantalón. Camino de la casa y a lo lejos, veíamos caminar delante de nosotros a don Guillermo y al abuelo hablando con gestos altaneros. Desde aquel día Marcos dejó de ser asiduo visitante de la casa de Robert, volvió al cabo de algún tiempo, para acontecimientos especiales donde doña Amelia le pedía a la abuela Rosa que lo llevara. En el camino y antes de llegar a la casa Robert me cogió la mano. -Marin, no me gusta que Marcos te bese. ***************** Había llegado a mi parada y bajé del autobús, caminé con rapidez hacia mi casa y subí las escaleras de dos en dos, abrí la puerta con sigilo para que no hacer ruido y poder ocultar la caja que llevaba, para que mi abuelo no la viera. Afortunadamente la casa estaba vacía, era muy probable que el juego se prolongara y el abuelo volviera tarde. Escondí la caja debajo de la cama, al fondo del todo, con otros objetos y cajas de zapatos viejas. Bajé a buscar a Migue, necesitaba hablarle y pedirle que me acompañara el lunes, él era mejor que yo eligiendo ropa y tenía que ayudarme. Su padre se tomó su tiempo antes de abrirme la puerta, pensaba ya que no había nadie cuando rechinó el cerrojo. El señor como siempre daba lástima, llevaba solamente una camiseta de ...