1. Mario (08 de 22): Semana loca con algún recuerdo


    Fecha: 16/04/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... tirantes blanca, muy sucia y una especie de bañador de pata larga.
    
    -¿Miguel?
    
    -No está en casa. -y sin más cerró la puerta con portazo.
    
    Regrese y comencé a preparar algo para la cena, había poca cosa y era fácil elegir, recordé la comida que tiró don Guillermo a la basura y por poco me pongo a llorar.
    
    Encendí la televisión y sin quererlo me quedé dormido. Era muy tarde, las once de la noche y el abuelo no había aparecido.
    
    Comencé a preocuparme, podía retrasarse pero no hasta tan tarde, decidí esperar un poco más y le llamé a Marcos por si sabía algo, no me cogía el teléfono y mi inquietud iba creciendo.
    
    Me decidí a ir a buscarlo, la calle estaba vacía, tenía que recorrerla en sentido contrario a donde estaba la casa de Marcos, llegando hasta el final y donde había edificios semi derruidos, una zona peligrosa para la noche, llena de ratas y desperdicios, refugio de vagabundos, traficantes de drogas y gente sin hogar.
    
    El bar donde el abuelo acudía a jugar, y donde llevaba a Marquitos, estaba cerca de aquel lugar, no me gustaba nada que llevara al pequeño, y tampoco que lo cuidara él. Sabía que quería al niño pero no confiaba en mi abuelo.
    
    No es que tuviera miedo, pero miraba disimuladamente las zonas en sombra por precaución, para tener tiempo, si era atacado, y salir corriendo.
    
    Llegue al bar, un cuchitril que olía mal, estaba el dueño tras el mostrador, fumando y hablando con dos clientes del otro lado. Los tres volvieron la cabeza al sentirme ...
    ... entrar. Eran dos tipos mal encarados, no muy mayores.
    
    -Quién es esta nena que viene ahora a divertirse. -habló uno de ellos.
    
    -Acompáñanos nenita, bebe con nosotros, luego te haremos un favor.
    
    -No os metáis con el muchacho, es nieto de Roman, dejarle en paz.
    
    Me acerqué al mostrador mirando con miedo a los hombre.
    
    -Eres muy guapo muchacho, ya que eres el nieto de Roman, podemos llegar a un trato, te pagamos bien por un par de horas, a tu abuelo no le importará esperar. -no le atendí y me dirigí al dueño.
    
    -Mi abuelo, por favor, vengo a por él. -me señaló la puerta cercana al aseo sin hablar.
    
    El abuelo estaba en un estado deplorable, sentado en una silla y con el pecho y la cabeza sobre la mesa que aún tenia un paño verde de fieltro, no se movió cuando entré.
    
    -Abu, soy Mario, tenemos que ir a casa.
    
    -Déjame. -hizo un gesto brusco y casi se cae. -volví a salir al bar.
    
    -Me puede dejar un paño, por favor. -otra vez, sin responder, el dueño me alargo el que tenía sobre el hombro.
    
    En el aseo, asqueroso, humedecí el sucio trapo y volví donde el abuelo. Estuve un tiempo mojándole la cara hasta que pudo levantar el pecho de la mesa.
    
    Sacaba fuerzas de donde no tenía para soportarle apoyado en mi.
    
    -Venga abu ponte derecho y anda.
    
    -Al salir entregué el paño al dueño.
    
    -¡Gracias! -el hombre solo movía la cabeza, pensé que mirándome con lástima.
    
    -Va Roman, ya sabes, cuando no tengas dinero para jugar, puedo pagarte bien por tu nieto. -los dos hombre ...
«1...345...8»