1. Trabajo de fontanería


    Fecha: 19/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Hace un par de veranos estuve ayudando a mi tío durante las vacaciones. Mi tío trabaja como fontanero y técnico de instalación de aire acondicionado.
    
    Recuerdo que un día fuimos a una peluquería de señoras a hacer unas reparaciones en el equipo que había instalado en la trastienda.
    
    Mi tío tuvo que volver al taller a buscar unas piezas que faltaban, y a mí me dejo tumbado y en mala postura serrando unas tuberías que había en un rincón debajo del lavabo.
    
    Se abrió la puerta que daba a la peluquería y entró una señora de mediana edad. Sin percatarse de mi presencia, se dirigió hacia una especie de cabina, se desnudó dejándose solo las bragas puestas. Se las estiro bien para meterlas en la raja del culo y por delante dejando salir por ambos lados su abundante pelambrera.
    
    Me quede inmóvil y en silencio, incapaz de hacer nada que indicara mi presencia. Sin esperarlo, tenía delante de mí una mujer de un cuerpo voluptuoso y sensual.
    
    Tenía un culo grandote y bien dibujado. En la cintura se le hacía un pequeño pliegue por sus kilitos de más y sus pechos medianos coronados por un pezón oscuro.
    
    Se recogió el pelo con una especie de cinta, se manoseo los pechos mostrando una sonrisa de satisfacción la sentirlos todavía duros y erguidos. A continuación se metió en la cabina que resulto ser de rayos uva.
    
    Tras unos minutos, salió de la cabina con cara de acalorada. Se quitó las bragas, se rasco el culo y se aliso los pelos del coño.
    
    Va hacia el rincón de la habitación ...
    ... y se da una ducha muy rápida sin llegar a mojarse el pelo.
    
    Se viste con cierta prisa y sale hacia la peluquería.
    
    Tras unos instantes se oyen risas y carcajadas de las clientas. Algunos gritos alocados hacen pensar que algo las ha conmocionado y divertido en extremo.
    
    Deduzco que mi presencia ha sido finalmente descubierta y es motivo de diversión.
    
    Continúan las risas y carcajadas mientras algunas hablan a gritos. No puedo entender lo que hablan pero la situación me resulta muy embarazosa y no sé si salir o continuar cortando los tubos que me ha encargado mi tío.
    
    Se abre la puerta de nuevo y aparece otra señora de similares características. Esta es algo más alta, con unas piernas bien torneadas y un pecho bien exuberante.
    
    Las risitas continúan pero parecen contenidas, esperando algún desenlace. Yo espero que la señora me diga algo. Sin embargo, hace como si desconociese mi presencia y se dirige hacia la cabina.
    
    Se desnuda igual que la mujer anterior, pero esta se entretiene en darse unos buenos majases en sus hermosos pechos y untarse bien con una especie de aceite.
    
    Cuando llega a las piernas, se mete la mano en la entrepierna y me parece que durante unos instantes sus dedos juegan con sus labios y su hoyito.
    
    Con mucho descaro se pone de espaldas a mi para enseñarme su culo, al tiempo que se pone en posturas de lo más provocativas delante de un espejo.
    
    Yo sigo sus evoluciones en silencio, con un empalme de campeonato y sin saber muy bien si deseo ...
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