1. Mi hija y yo en el ginecólogo


    Fecha: 20/04/2022, Categorías: Incesto Autor: MrTaboo, Fuente: CuentoRelatos

    Mi hija Ana no quería ir al ginecólogo, yo cinco días atrás había pedido cita para ella, era su primera vez y entendía que pudiera tener cierto miedo o reparo en que un desconocido la viera desnuda, pero era un trámite de mujer obligatorio.
    
    Ya en la sala de espera no paraba de quejarse.
    
    —Ana, por favor quita ya esa cara de mal humor, todas las mujeres tienen que visitar al ginecólogo, y sobre todo si esa mujer mantiene relaciones sexuales con su novio cada fin de semana.
    
    —Pero mamá… yo estoy bien… no hace falta —decía ella mirándome con cara de odio.
    
    La secretaria interrumpió nuestra pequeña charla. —Ya pueden pasar, el doctor las espera.
    
    —¿El doctor?... perdone pero teníamos cita con la doctora Cibeles.
    
    —Sí, pero la doctora Cibeles no se encuentra, las atenderá el doctor Gómez.
    
    Un tanto preocupada, porque podría ser un poco violento que un doctor examinara a mi hija, nos levantamos y nos dirigimos al box del doctor.
    
    Al entrar un joven doctor, vestido con la típica bata blanca de doctor, camisa azul marino, pantalones de traje negros, corbata granate, y con el pelo engominado hacia atrás, nos dio la bienvenida. La verdad es que era un hombre muy atractivo, y al mirar a mi hija vi en su mirada excitación, confirmé que a ella también le parecía muy atractivo. Sabía que ella era muy fogosa, cada finde la escuchaba gemir y gritar de placer en el cuarto con su novio. Y yo sinceramente estaba caliente, aquél joven doctor me ponía cachonda.
    
    —¿Vienen las ...
    ... dos para una revisión? —preguntó el joven sonriendo.
    
    —No, solo para mi hija, es su primera vez —pero en realidad yo pensaba: ‘’si me quieres revisar a mi yo encantada’’.
    
    —Bueno Ana, no te preocupes, no hay nada que temer, esto es algo rutinario.
    
    La cara de mi hija había cambiado totalmente de expresión, ahora sonreía.
    
    —Porfa Ana, desvístete detrás de esa mampara, cuando estés lista te examinaré ¿vale?
    
    —Sí —contestó mi hija sonriendo y sin mirar al doctor a los ojos.
    
    Mi hija se dirigió atrás de la mampara. Yo me quedé observando al doctor, imaginándolo desnudo… ¿Cómo tendría la polla?... a juzgar por sus grandes manos diría que enorme… el tecleaba algo en su ordenador… y yo me fui poco a poco poniendo cachonda… y mi coño se fue mojando.
    
    De repente de detrás de la mampara salió Ana, sabía que tenía un cuerpo espectacular, pero no sabía que tanto. Sus tetas eran de buen tamaño y rígidas, sus curvas… su coño… y su coñito depilado. Me sentí mal porque me estaba poniendo cachonda mirando a mi propia hija.
    
    El doctor se puso de pie, se puso unos guantes, cogió el estetoscopio y se dirigió hacia mi hija. Empezó a palpar sus pechos mientras la auscultaba, noté que más que palpar apretaba y acariciaba sus tetas, no era algo normal, pero la situación empezó a ponerme muy cachonda.
    
    —Túmbate en la camilla Ana. Y abre las piernas. Apóyalas en los brazos.
    
    El doctor introdujo dos dedos en el coño de mi hija y lo sacó con un fluido pegajoso. Se quedó mirando sus ...
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