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Mi hija y yo en el ginecólogo
Fecha: 20/04/2022, Categorías: Incesto Autor: MrTaboo, Fuente: CuentoRelatos
... dedos. Del coño de mi hija empezó a salir un poco de aquel flujo y su cara era de susto. Y mi excitación fue en aumento. —¿Es algo malo doctor? —preguntó ella algo asustada. —No pasa nada, no te preocupes Ana. — y volvió a meter los dos dedos, entrando y saliendo dos veces. Aquel doctor estaba masturbando a mi hija, y mi hija lo estaba disfrutando, cerró los ojos y dejó salir un pequeño gemido. —Doctor, ¿puede examinarme a mí? —dije yo… pero no sabía por qué lo había dicho. Él sonrió mientras me decía que sí. Quité a mi hija de la camilla, me desnudé y abrí las piernas ante el doctor. Él introdujo sus dos dedos y un escalofrío subió por mi espalda escapándose un gemido, inmediatamente me tapé la boca de la vergüenza. —Pasa algo doctor —pregunté yo. —Nada… solo que ambas están excitadas —respondió sonriendo. Cerré mis piernas y me incliné hacía el doctor —entonces debe ser culpa suya. Él se levantó algo confundido, pero su polla debajo de sus pantalones no estaba nada confundida y olvidando que mi hija estaba presente, cogí al doctor por los pantalones y tiré hacía mí, le desabroché el cinturón, bajé la cremallera del pantalón y cogí su polla. No me equivocaba, tenía una gran polla. Pero mis ojos se abrieron como platos cuando vi la mano de mi hija cogiendo también la polla del doctor. La miré a los ojos, ella sólo me sonrió. Se puso de rodillas y se metió aquella polla en su boca. Empezó a chuparla… yo miraba fijamente… pero me olvidé por ...
... completo de que era mi hija y poniéndome de rodillas dije: —trágatela toda cariño. Bajé del todo el pantalón del doctor y empecé a lamer sus huevos. Mi hija se metía la polla hasta el fondo, nuestras lenguas se encontraban. Y estaba sorprendida por que era una polla muy grande y le entraba entera… mi hija era una experta comiendo pollas grandes… ¿tendrá su novio la polla tan grande como la del doctor? Me preguntaba yo... lo descubrí el finde semana siguiente. Me puse de pie, y mirado al doctor a los ojos le dije: —Doctor debería ponerme una inyección —y me puse de espaldas a él inclinándome y apoyándome en la camilla. Mi hija paró de chupársela. El doctor agarró mi cintura y sin previo aviso me penetró por el coño, yo solté un gemido fuerte, y empezó a follarme. Sacaba su polla y se la metía a mi hija en la boca, y volvía a follarme, me follaba fuerte, sentía como mis nalgas chocaban con su cintura. Era una gozada. —Oye… que yo también quiero una inyección. Yo sonreí, no creía lo que estaba pasando, pero tampoco quería que parara. Me retiré. Y ayudé a mi hija a tumbarse en la camilla, mientras acariciaba sus tetas. Abrió las piernas y el doctor empezó a rozar su polla con el coño de mi hija. Ana me agarró de la cara, y me besó… quedé impactada, pero me estaba encantando… y mientras me besaba de su boca salió un grito de placer… señal de que el doctor le había puesto la inyección. Me separé de mi hija para mirar como era follada por el doctor. Él la penetraba, ...