1. Yoga y cuernos


    Fecha: 25/04/2022, Categorías: Confesiones Autor: Juan m 8722, Fuente: CuentoRelatos

    ... Roxette o la mismísima Brigitte Nielsen.
    
    Los empleados del turno noche del taller comentaban que había gritos y peleas casi todas las noches. Dónde podía oírse frases como: ¡ándate!, ¡No te soporto! ¡Impotente, poco hombre! O diferentes insultos cómo: ¡prostituta!, ¡le abrís las piernas a cualquiera! y cosas similares que venían de la planta superior donde reinaba la violencia verbal, los ruidos y las agresiones. Era evidente que las cosas con su marido no estaban bien. El corte de cabello representaba en ella el intentar seguir adelante, sin importar las pérdidas que se han sufrido o simplemente estar pidiendo a gritos un cambio de aire.
    
    Con el pelo corto, acostada sobre la colchoneta apoyando su trasero contra el suelo y abriendo bien las piernas de par en par enfocando al techo para elongar eran la pose dónde más me volvía loco. Ya que podía ver en primer plano desde la parte interior de sus muslos hasta cómo la costura de la calza (leggings) se clavaba en forma descomunal sobre su almeja dividiéndola en 2 relieves completamente marcados como si fuese un hachazo que provocaba una terrible rajadura.
    
    Al saber de buena fuente sobre esta situación de peleas y de la condición de crisis sentimental, opte por empezar a tirarle los perros. Estuvimos unas semanas coqueteando, histeriqueando, con que me dé una clase personalizada para mí solo. Una tarde veo que desde el ventanal de su gimnasio, me llama haciéndome señas con su mano. Con ese conjunto de calzas y top ...
    ... deportivo que tanto me gusta y que tan bien marca su figura.
    
    Unos instantes después y sin mediar palabra se arrodilló ante mí. Empezando a acercarse a mi humanidad para acariciar mi entrepierna por sobre mi pantalón. Su mano apretaba mi endurecido paquete manoseándolo de forma desenfrenada. Entrando en una situación eréctil dónde tal volumen no cabía dentro de mis pantalones.
    
    Pobre Felipe, tan buen muchacho. Su amada esposa y madre de su hijo, yacía con ambas rodillas en el suelo del gimnasio, deseando que desenfundara toda la extensión de mi hombría para poder saborearme cómo si fuera una paleta de crema.
    
    Rápidamente se quitó su top de gimnasia que apretaba sus pequeños pechos con el fin de llevarme a la locura. Dotada de unos pequeños pezones, los cuales estaban completamente rígidos. Mostrándome con orgullo su mercadería a pesar de tener compromisos maritales vigentes. Juntando sus antebrazos y ejerciendo estos una presión hacia el centro de su cuerpo, se exhibía frente a mí de manera obscena. Mis ojos no quitaban la vista de estas salientes puntas para desearlas sin control. Lindas tetas tenía la señora de Felipe. Senos que iba a compartir con este debido a las facilidades que su esposa me estaba brindando.
    
    Lentamente bajé la cremallera de mi pantalón de trabajo, para que Belén desee aún más la aparición de mí carnoso pene. Extrayéndolo con una mano, en estado casi gomoso lo que se dice a media asta. Para que la mujer de este fulano lo tome como de su propiedad y me ...
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