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Unos kilos de más
Fecha: 01/05/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... aquella hora y media pareciera 10 minutos. El camarero quitó los platos, y prolongamos la conversación unos minutos más mientras terminábamos nuestro vino. No teníamos prisa. Se inclinó hacia adelante, y susurró: "Estoy lista para postre." Empecé a buscar al camarero. Se rió. "No, tonto", sonrió, y levantó una ceja. "Jon ¿estás jugando de nuevo, verdad?" La sonrisa en mi cara me delató. Maldito póquer. Llamé para pedir la cuenta. Tomó mi mano cuando salimos del restaurante. Me dirigía hacia la salida de la parte delantera del hotel, pero ella me detuvo. - "¿A dónde vas?" - "Pensé que..." - "¿Crees que voy a esperar tanto? Tengo una habitación justo aquí." - "Estabas muy segura", dije, sonriendo. - "Pues claro". Me agarró la mano y nos dirigimos al ascensor. Presionó el botón "arriba". Las puertas se abrieron y salieron dos clientes. Entramos en el ascensor, acompañados por otra pareja. Al llegar a la quinta planta la otra pareja salió, dejándonos solos en el ascensor. Nosotros subíamos a la undécima. Se volvió hacia mí, levantando la barbilla, me acerqué agarrándola de la cintura y nos besamos. Nuestras lenguas se entrelazaron y nos dejamos llevar en un apasionado y anhelado beso. Podía sentir sus impresionantes curvas presionando sobre mi cuerpo. Bajé mis manos desde su cintura hacia sus nalgas. Una de sus manos encontró mi entrepierna y me sobó la polla sobre mis pantalones. Nos deseábamos con locura. El ascensor se detuvo, y las puertas se ...
... abrieron. - "Nuestro piso", confirmó. Avanzamos por el pasillo, metió la tarjeta en la ranura, y abrió la puerta. Tan pronto como entramos, cerramos la puerta y comenzamos de nuevo a besarnos apasionadamente, recorriendo nuestros cuerpos con las manos. Su lengua en mi boca, sus manos buscando a tientas mi bragueta. Bajó la cremallera de mis pantalones y metió la mano dentro, deslizándola a través de la abertura de la parte delantera de mis calzoncillos, para envolver sus dedos alrededor de mi polla que estaba dura desde hacía tiempo. - "Mmmmmmm", murmuró. Se separó de mí interrumpiendo nuestro beso, me puso un dedo en los labios y con mi polla todavía en su otra mano me susurró: - "¡El postre!". Se puso de rodillas delante de mí, y desabrochando el botón de mis pantalones, me los bajó. Tenía mi rabo a pocos centímetros de su boca. Sacó la lengua y le dio un lametón, di un respingo y ella se rió. Me bajó los calzoncillos liberando mi polla completamente. Envolvió mi polla con sus labios y comenzó a chuparla. Buff!! Qué placer! Llevé mis manos a su cabeza, me apoyé en la pared para aguantar de pie la tremenda mamada que me estaba dando. Miré hacia abajo y la escena era brutal. Allí estaba esa hermosa mujer con mi polla en la boca, debajo su imponente escote y más abajo sus hermosas piernas. - "Qué bien la chupas cariño", me salió sin pensarlo. Miró hacia arriba y nuestros ojos se encontraron miéntras me la seguía chupando. Se sacó la polla de la boca y me dijo: - "Me gusta ...